lunes, 24 de marzo de 2014

«Faux pas» en Fortaleza

La Secretaria de la Gobernación ha incurrido en una novatada en su manejo de las diferencias entre la Oficina del Gobernador y las Cámaras legislativas. Demostrando una falta de diplomacia y sensatez política, amonestó públicamente a la dirigencia legislativa, para luego citarla a dialogar con ella. El desplante senatorial era de esperar, máxime cuando el Gobernador, en un principio, se unió al dislate de su Secretaria, aunque a última hora acudió a la reunión citada por ella.

Me parece que la inexperiencia del Gobernador y la Secretaria ha aflorado en este asunto. No han sabido aquilatar adecuadamente la jerarquía gubernamental y el protocolo que debe seguirse al tratar con el liderato legislativo. Los presidentes camerales son funcionarios electos y máximos representantes de un poder constitucional. Como tales, merecen la deferencia de que sea el jefe máximo del Poder Ejecutivo quien los reciba. La tirantez entre estos funcionarios -- que la Secretaria exacerbó con sus desacertados comentarios -- aconsejaba una mayor discreción y prudencia en el proceder con respecto a esta cuestión.

Hay puestos que quedan grandes.

No hay comentarios: