domingo, 31 de octubre de 2010

Más boquetes que bombas

Ahora que en estos días se habla tanto de los explosivos que se dice fueron encontrados en dos aviones rumbo a Estados Unidos - y con ello la alarma general - muy poco se ha dicho de algo tan malo o peor para la seguridad de los aviones.  Hace poco, un vuelo doméstico de American Airlines, luego de media hora en el aire y a 30,000 pies de altura, tuvo que regresar al aeropuerto, cuando se le produjo un hueco de dos pies por un pie en el fuselaje, y el cambio de presión dentro activó las mascarillas de oxígeno.  Los expertos opinan que ese hueco se produjo a partir de una fisura existente previa al vuelo.  Se sabe además que otros dos vuelos recientes han tenido percances similares.  Evidentemente, se trata de aviones que ya no estaban en condiciones de continuar volando y que no fueron revisados minuciosamente o el afán de lucro pudo más que las consideraciones de seguridad.

Por mi parte, le tengo más miedo al «terrorismo» capitalista que a todos los demás juntos.

sábado, 30 de octubre de 2010

Una lección de economía básica

Se registra un mínimo crecimiento en el gasto del consumidor puertorriqueño, pero ello podría deberse al aumento en los precios.  En otras palabras, no es que compremos más, sino que compramos más caro.  No hay duda de que en una economía de mercado  la demanda por bienes y servicios es fundamental, mas en la nuestra, aquejada de un gran desempleo y sub empleo, esa demanda se contrae significativamente, pues no se cuenta con el ingreso para sostenerla.  Aun el crédito, como factor que permite la adquisición de bienes y servicios, tiene como límite la capacidad de pago.  El aumento en las quiebras personales refleja el abuso del crédito en esta sociedad enfermizamente endeudada.

La economía sólo se activará con la creación de empleos permanentes y razonablemente remunerados, que le permitan a la gente gastar con la confianza de que cuentan con la capacidad de pago.  Un gobierno que, para conjurar su déficit, deja cesantes a miles de padres de familia y un sector privado que, para maximizar sus ganancias, opera con un mínimo de empleados nos mantienen sumidos en la crisis actual y proyectada por el futuro previsible.

viernes, 29 de octubre de 2010

Los «lodos» de hoy

Hace cerca de 20 años, en Puerto Rico se comenzó a propagar la idea de que el gobierno - con sus leyes, reglamentos y normas -  era un obstáculo para el progreso económico, y que era necesario que se convirtiera en un «facilitador» de la gestión privada, verdadero motor de ese progreso.  El gobierno de turno acogió ese discurso, y entonces comenzó el desmantelamiento de la función reguladora del Estado, mediante la derogación de leyes y reglamentos a granel o su considerable debilitamiento.  Elemento central en este disloque fue el asunto de los permisos de construcción, de ubicación y de uso.  Con la prédica machacona de que los trámites de estos permisos eran muy largos y costosos, se llegó a proponer un sistema que los concediera en 24 horas.  Sin llegar a ese absurdo, lo que disparatadamente se llama «permisología» en nuestro país no es otra cosa que un «himen complaciente» de comerciantes y desarrolladores.  Permiso solicitado, permiso concedido.

Todo esto viene a cuento por la denuncia de varios ciudadanos a quienes se les han instalado o se les pretenden instalar torres de telecomunicaciones a distancias muy imprudentes de sus residencias.  El gobierno, emasculado en su función fiscalizadora y protectora del bien común, se muestra incapaz de ponerle coto a esta práctica abusiva de esas empresas.  En buena medida, lo que hay es una complicidad por inacción.  El sector privado, que se sabe privilegiado y protegido por un gobierno que le es afecto en demasía, desfachatadamente, realiza las instalaciones donde le viene en ganas, incluso a 67 pies de una vivienda.

Éstas son las consecuencias directas de «facilitarle» la vida al sector privado.

jueves, 28 de octubre de 2010

El mejor interés puertorriqueño

He dicho antes que las decisiones importantes en la vida puertorriqueña no deben hacerse, principalmente, a base de si con ello se reciben más o menos fondos del gobierno de Estados Unidos.  Una vez más, se le plantea al país el asunto de aumentar la edad mínima para el consumo de alcohol, de 18 a 21 años, para que seamos elegibles para recibir millones de dólares que se puedan usar en el mejoramiento de nuestras carreteras.

Me parece, cuando menos, feo que discutamos este asunto en estos términos.  El criterio rector debe ser si es lo mejor para nuestra sociedad, independientemente de la cuestión de los fondos federales.  Más de 500 años de coloniaje nos ha hecho tan dependientes, que todo lo vemos a través de ese prisma.  Creamos o no creamos en las bondades de este cambio, es el asunto económico lo que prima en el debate público.  Incluso, se habla de fondos que se «pierden», a manera de reproche por una descuidada gestión administrativa, en vez de señalarse que no siempre es conveniente acogerse a esos fondos, habida cuenta de que, a veces, están predicados en una agenda ajena basada en una realidad distinta.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿«Protección y Seguridad»?

La Policía de Puerto Rico no pega una.  Además del comportamiento abusivo con los manifestantes pacíficos y las muertes violentas de ciudadanos a sus manos que se han producido últimamente, ahora hay que añadirle el robo de un centenar de armas de su polígono de tiro.  Más allá del robo - que, por supuesto, viene a incrementar el arsenal de los delincuentes boricuas - lo verdaderamente escandaloso es la falta de seguridad en el local donde se guardaban esas armas.  Tras de ser un lugar apartado y oscuro - cosa que facilita el crimen - sólo dos guardias lo custodiaban y no había cámaras de seguridad.  ¡Hombre, lo único que faltaba era que pusieran un anuncio en el periódico dirigido a los ladrones!

Si no fuera porque, evidentemente, el superintendente Figueroa Sancha es «intocable», es como para que lo destituyan inmediatamente...o lo manden de plantón a Isla de Cabras.  Tanto sacar pecho como ex agente del FBI, y ahí tienen esa negligencia monumental.

martes, 26 de octubre de 2010

Entierros en venta especial

No hay duda de que la crisis económica ha golpeado a todos los sectores.  En el caso de los cementerios, adicionalmente, la cremación les ha hecho un «hoyo».  La mejor prueba es este anuncio a página completa, que comienza diciendo: «El cementerio más cerca de usted, ahora a su alcance con esta tremenda oferta», y procede a detallar el plan de pagos - nunca estuvo mejor empleado el concepto de lay away - y demás ventajas.


El hecho de que un cementerio recurra a una propaganda burdamente comercial demuestra el grado de desesperación, ante un bottom line que amenaza con estar seis pies bajo tierra.  Un anuncio así, tan poco «fúnebre» o asociado con la solemnidad de «la última morada», nos da la medida justa de hasta dónde ha llegado la comercialización de la vida y, en este caso, la muerte en nuestra sociedad.


¿Qué será lo próximo?  ¿Descuentos por el peso de los cadáveres? 

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Quién mató a Georgina Ortiz?

Sigue pasando el tiempo, y el homicidio o asesinato de doña Ginny Ortiz continúa envuelto en un denso velo de misterio.  Más de dos meses después, nada se dice siquiera de cómo anda la investigación.  Lo que en principio pareció un caso sencillo, parece haberse complicado de forma extraordinaria.  De las tres versiones que se alega que dio la empleada doméstica no se han ofrecido detalles.  Nada se ha dicho de lo que reveló la autopsia.  No sabemos la hora aproximada de la muerte.  Tampoco se habla de la presencia allí del entrenador personal de la occisa ese día.  No se sabe qué pasó con los hombres que trabajaban en la azotea del edificio, investigados a instancias de la empleada doméstica.  En fin, hay un sorprendente hermetismo oficial acerca de este caso, que contrasta marcadamente con la información que normalmente se brinda en circunstancias parecidas.

¿Por qué?

domingo, 24 de octubre de 2010

«Los ricos también lloran.»

Veremos si se convierte en ley el proyecto para imponer una contribución especial de 4% a las corporaciones foráneas, que se calcula generaría unos $1,000 millones.  La idea la planteó originalmente el Dr. Edwin Irizarry Mora, del Partido Independentista Puertorriqueño, en su campaña de 2008 para la gobernación, cosa que no se menciona, para evitar reconocerle méritos a un adversario político.

Por una razón similar, el Partido Popular se opone tenazmente, asumiendo la defensa de los grandes intereses económicos o los «colmillús» de antaño, cuando el PPD era el partido de los pobres y los trabajadores.  Ahora, renegando de ese pasado, pone objeciones procesales a algo que no se atrevió a hacer cuando estuvo en el poder.

La Asociación de Industriales, que se opone a todo lo que no sea dejar desprovistos a los trabajadores de sus derechos más elementales, ha puesto el grito en el cielo, augurando el apocalipsis económico.  Estaremos pendientes de la ola de empresas extranjeras que se retirarán de Puerto Rico y los suicidios en masa de sus ejecutivos aquí, ante la ruina económica que causará el pago de ese 4%.

sábado, 23 de octubre de 2010

¿Deportista yo?

Evidentemente, nuestra Asamblea Legislativa no tiene gran cosa que hacer.  Ahora le ha dado por declarar el juego de dominó como un deporte, diz que siguiendo los precedentes de Venezuela y República Dominicana.  Pues, allá ellos, pero este juego de mesa no es un deporte, pues no supone el entrenamiento, las destrezas físicas y el ordenamiento formal que la actividad deportiva encierra.  Si el dominó fuera un deporte, también lo serían otros juegos de mesa, y no creo que los jugadores de Monopolio reclamen ser deportistas.  Francamente, cualquiera que pueda contar el número de huequitos en las fichas, puede jugar dominó.  Lo sé porque es lo que hago, y a veces, mi pareja y yo hemos derrotado a jugadores experimentados, pues mi falta de estrategia los confunde.

viernes, 22 de octubre de 2010

Reciclaje funerario

Se ha levantado la preocupación por una alegada práctica de reusar los ataúdes, amén del robo de tumbas y otros delitos de épocas pretéritas y cintas de Boris Karloff.  A mí, francamente, no me parece mal el reciclaje de ataúdes, habida cuenta de la situación económica de todo el mundo y la necesidad imperiosa de conservar el ambiente y los recursos de todo tipo.

Porque, bien visto, ¿cuál puede ser la objeción a  que se use el mismo féretro para más de un muerto? ¿Que se contagie o se enferme el segundo cadáver?  Aquí no se trata de usar la misma jeringuilla para inyectar a más de una persona o la misma toallita para asear a más de un enfermo.  A los que van en ataúd ya les da lo mismo una cosa que otra.

Aprendamos de ellos.

jueves, 21 de octubre de 2010

«Al buen [emprendedor]...»

He dicho antes que el afán por el llamado «empresarismo» como la solución a todos los males económicos es un espejismo creado por el gobierno - pues ello lo releva de tener que buscar soluciones - y una clase de «motivadores» que predica el evangelio del esfuerzo propio con fervor bíblico.  Según esta gente, la solución está en que todos seamos dueños de un negocio de bienes o servicios.  Por eso abundan las conferencias, los cursos y los seminarios para orientar a la gente acerca de cómo montar un negocio exitoso.

Mientras tanto, aumentan el número de quiebras comerciales y personales, los locales vacíos en centro comerciales y edificios de oficinas y el desempleo.

¿Será que toda esa gente no ha ido a los dichosos seminarios de empresarismo?

miércoles, 20 de octubre de 2010

Perdones imperdonables

Francamente, no puedo entender estos «perdones instantáneos» que se han puesto de moda en nuestro medio, cada vez que matan a alguien.  Me parece imposible que un familiar cercano pueda ser tan magnánimo tan rápidamente como para perdonar el asesinato o el homicidio negligente de un ser querido.  En ocasiones, no han enterrado al occiso, y ya se anuncia el perdón del victimario.  Los sentimientos auténticos toman tiempo en formarse, pues son fruto de un proceso de maduración y reflexión.  Me aventuro a decir que estas expresiones tan tempranas son una pose de buen corazón o de fe religiosa, que termina infravalorando a la persona muerta.  Es como si la víctima valiera tan poco que su muerte no significara gran cosa, y se pudiera perdonar como un pisotón accidental.

martes, 19 de octubre de 2010

Los sabelotodo

Se discute la crisis del sistema de retiro de los empleados gubernamentales - que se viene cocinando hace tiempo - a la luz de un informe de unos expertos americanos que vinieron a ver el desbarajuste.  La conclusión fundamental parece ser que los altos ejecutivos financieros en el Gobierno de Puerto Rico de años recientes fueron poco «prudentes» al tomar medidas que redundaron en el empeoramiento de una mala situación.

Al margen de quiénes tengan la culpa y hasta qué punto, resulta significativo que a esas personas se les nombró a puestos de gran responsabilidad basados en que son individuos muy bien preparados académicamente - invariablemente han estudiado en prestigiosas universidades de Estados Unidos - y tienen una gran y exitosa experiencia en el mundo de las finanzas e inversiones; en fin, son un fenómeno.

Entonces, hunden al país, pero nadie asume la culpa o dan unas explicaciones que no son congruentes con su supuesto peritaje.  Sabían muchísimo mientras las cosas iban bien; al ir mal, saben tanto como cualquier hijo de vecino ante los imponderables y la incertidumbre.  ¡Hombre, así cualquiera!

lunes, 18 de octubre de 2010

La ley del revólver

Continúan muriendo ciudadanos a manos de policías o, como en el caso más reciente, un ex policía.  Parece haber una actitud trigger-happy, como dicen los americanos, en los miembros de la uniformada, pues, a la menor provocación, le disparan a la gente.  Cierto es que, a veces, los ciudadanos asumen actitudes de confrontación, imprudencia o temeridad, y ello propicia la respuesta violenta.

La noticia de que aumentan las solicitudes para poseer y portar armas de fuego - amén de las que circulan ilegalmente -  es preocupante, ya que es de esperar que se produzcan más encontronazos fatales en nuestra población.  Cualquier discusión acalorada o interpretación equivocada de unos hechos que se presumen delictivos u ofensivos degenerará en un hecho de sangre, si ocurre entre individuos armados.

domingo, 17 de octubre de 2010

Trazos libres

Fiel a su tradición de ser el espacio o foro más libre de Puerto Rico, el Colegio de Abogados acogerá durante un mes la exhibición completa de las caricaturas parcialmente censuradas por el Presidente de la Comisión Estatal de Elecciones. En sus 170 años, el Colegio ha sido atalaya de la crítica y la disidencia en el país, con voz propia y ajena, prestando sus instalaciones para que grupos disímiles lleven a cabo actividades de divulgación de sus respectivas agendas, independientemente de que concuerden o discrepen de la posición institucional del Colegio.

Será interesante ver las caricaturas de los legisladores, algunos de los cuales figuraron prominentemente en la eliminación de la colegiación obligatoria de los abogados, así como en la aprobación de otras medidas para destruir al Colegio, con lo cual se convirtieron en «caricaturas de legisladores».

sábado, 16 de octubre de 2010

¡Qué sucios!

Como era de esperarse, luego de la desacertada decisión de cesantear cientos de conserjes de las escuelas públicas, el gobierno ha tenido que dar marcha atrás, y ahora anuncia que restituirá en sus puestos a unos 200 de ellos.  Era eso o que el sucio «se comiera» los ya maltratados planteles, incluso en medio de una epidemia de dengue que sigue cobrando vidas.  Por esa forma absurda de querer cuadrar el presupuesto y reducir el gasto gubernamental, se hicieron muchos disparates como éste.

Pero, no hay felicidad completa.  En este proceso de reinstalación - que uno supone no tendría nada de complicado - participó un «contratista» que cobró $80,000 por cuatro meses, por un trabajo que nadie sabe en que consistió.  Un ejemplo más de cómo este gobierno despilfarra el dinero del pueblo y enriquece a sus acólitos del sector privado, mientras le niega empleo y beneficios a la clase trabajadora.

viernes, 15 de octubre de 2010

«Fosamás»

Sigue el desprestigio farmacéutico.  En un caso clásico de que el remedio es peor que la enfermedad, ahora le ha tocado a Fosamax, medicamento contra la osteoporosis, que resulta ser contraproducente, pues endurece tanto los huesos, que se parten solos y de manera «catastrófica».  Mi madre lo tomó durante algún tiempo, aunque no recuerdo que llegara a consumirlo durante los cinco años que se alega es el umbral del periodo peligroso.

De todas maneras, se trata de algo muy grave, pues el medicamento ha sido recetado con mucha frecuencia durante mucho tiempo.  Realmente, la industria farmacéutica tiene muy poca credibilidad.  Sus productos son defectuosos, y no es hasta algún tiempo después de estar en el mercado que se descubren los daños que causan, algunos de ellos muy serios.  Hay que concluir que el afán de lucro lleva a mercadear medicamentos que no son aptos para el consumo humano, y que, contrario a la propaganda oficial, el filtro gubernamental de protección al consumidor no funciona bien.

jueves, 14 de octubre de 2010

«Pagar el pato»

Nunca pensé que yo podría estar de acuerdo en algo con Melinda Romero - no, no en querer eliminar las peleas de gallos - sino en ponerle un impuesto a los dueños de animales, incluidos los domésticos, y llevar un registro de esa titularidad, de manera que se puedan fijar responsabilidades por abandonos o maltratos.  En lo que discrepo de la legisladora es en la cuantía: $20.00 es muy poco.  Yo lo pondría en $100.00, pues algún «castigo» merecen quienes nos atormentan con esos estorbos públicos o privados vestidos de perros que ladran sin cesar a las horas más inoportunas.

Eso porque el «paredón» no está disponible...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Las voces del desierto de Atacama

Dicen que la fe mueve montañas; en el caso de los mineros chilenos, movió la tierra.  Quizá deba decirse que los chilenos movieron cielo y tierra para rescatar a sus compatriotas.  Con la ayuda de la tecnología y el conocimiento propio y ajeno, han hecho lo que parecía imposible.  La fe de los mineros en Dios, en ellos mismos y en sus semejantes los mantuvo vivos y sanos física y mentalmente.  Nunca perdieron su apego a la vida, ni aun en las desoladoras circunstancias que por tanto tiempo tuvieron que soportar.

He ahí el mayor y mejor ejemplo para todos nosotros.

martes, 12 de octubre de 2010

¡Cómprenle unos "GPS"!

Cuando yo era niño, parte de la mitología boricua - según la cual todo lo americano es excelente -  era que los empleados del correo eran un fenómeno; que para serlo había que aprobar unos exámenes dificilísimos; en fin, que eran seres superiores que se ganaban con creces sus jugosos salarios.  Como siempre he sido un descreído, yo ponía en duda todo eso, pues me parecía que eso de entregar correspondencia no era ciencia infusa.

Pues, a juzgar por lo que se informa hoy, o la calidad de los empleados postales ha desmerecido mucho o para ser cartero hay que tener un doctorado en geografía.  Sucede que los carteros no encuentan las direcciones, y por ello se pierden como $7 millones.  Entra a escena McClintock, nuestro Secretario de Estado, siempre presto a que todo lo federal funcione como un reloj suizo, y anuncia un grupo de trabajo para que toda nuestra geografía urbana tenga nombres y números que los carteros puedan entender.

Veremos qué sale de este embeleco...

lunes, 11 de octubre de 2010

La otra ala

Cuba, sociedad de vanguardia en muchas cosas, ha dado un paso digno de ser imitado en otros países de América Latina.  Al disponer que la guayabera sea la prenda de vestir oficial del gobierno, no sólo le ha hecho un reconocimiento a un elemento de su cultura, sino que ha actuado con una gran sensatez, atendiendo la realidad climática del Caribe.  Ya Filipinas había hecho algo similar desde hace mucho tiempo.

Acá en Puerto Rico, en nuestro afán de vivir, primero como españoles, y ahora como norteamericanos, andamos trajeados y encorbatados todo el día en el gobierno y en la empresa privada, a despecho del calor infernal que padecemos casi todo el año.

A ver si, aunque sea esto, copiamos de los cubanos.

domingo, 10 de octubre de 2010

El cielo está en su lugar.

Sin querer menospreciar la importancia y la magnitud de la corrupción policiaca en Puerto Rico, según surge de la reciente redada, me parece que tampoco debemos exagerar y decir que el país está «resquebrajado» o que somos un «narcoestado», como algunos medios de comunicación han sugerido.  Nuestro país tiene problemas graves - como casi todos los demás - pero la vida discurre con una normalidad razonable.  La retórica de la desesperanza y el miedo, de la hipérbole publicitaria, no se justifica ni debe fomentarse.  El destaque excesivo de este asunto tiende a darle una proporción extraordinaria, que crea la impresión de que el problema es aun mayor y que el país, presa del narcotráfico, no funciona.

La corrupción policiaca es un mal viejo y endémico a muchos sitios en el mundo, y debe ser atendida con todo rigor.  Pero, como en el cuento del pollito, «el cielo no se está cayendo».

sábado, 9 de octubre de 2010

No se quejen.

La llamada sociedad civil se moviliza en caminatas, marchas, protestas y reuniones continuas para denunciar y oponerse al desenfreno desarrollista que destruye el equilibrio ambiental de nuestra isla.  Todo eso está muy bien, pero la realidad es que poco de ello es verdaderamente eficaz para detener esos crímenes contra la naturaleza.  La complicidad o tolerancia del gobierno con el sector de la construcción es manifiesta, y es imposible litigar oportunamente cada agresión al ambiente.  Aunque lo fuera, ello dependería de que la judicatura estuviera inclinada a acoger los planteamientos de protección ambiental, cosa que sabemos no es así.

Resulta claro que tenemos lo que el país escogió abrumadoramente en las urnas.  Se eligió, a sabiendas, un gobierno de riquitos y hombres de negocio, que creen que los árboles son un estorbo público y que los terrenos, aun los agrícolas, deben ser sembrados de cemento.  El país fue advertido de ello, pero escogió  hacer caso omiso.  ¿Cuántos de esa sociedad civil votaron por el actual partido de gobierno?  Pues, ahí tienen.

viernes, 8 de octubre de 2010

Alejandro, el pequeño

«El niño bonito de la Pava», Alejandro García Padilla, continúa deshojando margaritas para ver si se postula para la gobernación o sigue siendo senador por la «Ciudad del Silencio».  Dice que anda por ahí averiguando cuáles son los problemas del país, para resolverlos cuando llegue a la gobernación.  Me parece que lo que está haciendo es como se decía hace mucho: pretty body, es decir, exhibiéndose para entusiasmar a las votantes...y a algunos votantes también.

Que el muchacho tiene buena pinta es evidente; que tenga algo más está aún por verse.  El atractivo personal es siempre algo positivo, pero no basta.  Hasta ahora, él ha escogido mantenerse al margen de muchas controversias en el país, y lo poco que ha dicho lo ubica en la derecha americanizada y pro sector privado a ultranza.  De sus días como protector del consumidor, cuando fue Secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor, nada queda.  En aquella época hablaba hasta por los codos y en todos sitios.  Ahora ha enmudecido o dice cosas inconsecuentes, pues parece creer que, de esa manera, no comprometiéndose, alcanzará su objetivo político.

Lo peor de todo es que, dado el nivel de educación política y conciencia cívica en esta ínsula, quizá la estrategia le resulte exitosa.

jueves, 7 de octubre de 2010

«[Cristiano] viejo, mal cristiano»

La protesta eclesiástica por la presentación de un grupo de heavy metal aquí es un resabio de los tiempos en que la iglesia «tenía velas en todos los entierros» de la sociedad.  Al clero le encanta prohibir; si por ellos fuera, estaríamos oyendo cantos gregorianos o el Ave Maria de Shubert exclusivamente.

Aunque creo que la heavy metal es una música endemoniadamente mala, de eso a que sea «satánica»...Yo la prohibiría por escandalosa y falta de calidad, no por estar al servicio de Lucifer.  Supongo que lo que ofende verdaderamente a estos feligreses es que el grupo se llama Lamb of God.


«¡Ha[n] blasfemado!»

miércoles, 6 de octubre de 2010

Ni cancioncitas ni lemas

Debe ser que no sé de publicidad, pero, francamente, no entiendo la queja de que el turismo hacia Puerto Rico se ha visto afectado porque en los pasados 20 años ha habido siete campañas con enfoques y lemas distintos.  Pues, yo creía que «en la variedad está el gusto», amén de que hay distintos mercados y públicos, a los cuales hay que atraer de distintas maneras.

Por otro lado, tengo mis serias dudas de que esas campañas sean tan eficaces como para ser un factor decisivo a la hora de uno decidir si va a algún sitio en el extranjero.  Yo, que llevo más de 30 años viajando con regularidad - como he dejado consignado en mi libro De Amsterdam a Viena: impresiones de un viajero - nunca me he fijado en lemas ni cognomentos de los lugares que visito.  No he ido a Madrid por ser «La villa del madroño», a París por ser «La ciudad luz» ni a Roma por ser «La ciudad eterna».  Por supuesto, San Juan de Puerto Rico no está en esa categoría, pero tenemos nuestras cositas buenas...

Creo que este señalameinto viene de los publicistas, que todo lo ven a través del prisma de su ocupación, olvidando que lo fundamental no son los anuncios, sino la amplitud de la oferta, la calidad del servicio y la razonablidad de los precios.  Si estos renglones no se atienden adecuadamente, el branding resulta ridículo.

martes, 5 de octubre de 2010

Las de aquí son más grandes.

Debe ser mi perverso sentido del humor que me llevó a relacionar estos dos titulares periodísticos de hoy.  El primero, en la página 6, reza: «Falta de higiene en [Hospital de] Veteranos» y segundo, en la página 10, «Profesor de la UPR descubre la telaraña más grande».  Según la noticia, el emprendedor profesor hizo su «descubrimiento» en Madagascar.  Hombre, ¡tan cerca que tenía el Hospital de Veteranos!

Bromas aparte, no me sorprende lo del hospital.  Hace años tuve a mi padre internado allí, y la palabra asepsia no era parte del vocabulario institucional.  La falta de limpieza era patente, y el descuido de dejar materiales desechables en las habitaciones también.  De ahí que abunden las infecciones por «bacterias» que matan a los pacientes, y los médicos nunca saben de qué se trata.  Si a eso le sumamos que un estudio reciente reveló que un número significativo de los médicos en nuestros hospitales no se lavan las manos adecuadamente entre paciente y paciente que atienden, hay que concluir que todo esto es un asco, y lo mejor que se puede hacer es mantenerse lo más alejado posible de estos «centros de cuidado de la salud».

lunes, 4 de octubre de 2010

"Burger Queen"

La Presidenta de la Cámara de Representantes - cuya obesidad no sabemos si se debe a un desorden glandular o a un desorden al comer - ha propuesto que los fondos de beneficencia pública alimentaria provenientes de Estados Unidos se puedan usar para comprar comida en los negocios de comida rápida.  Es decir que los pobres tengan derecho a darse atracones de hamburguesas, pollo frito y pizzas, como cualquier hijo de vecino.

No me parece mal, pero a la Srta. Presidenta se le ha olvidado que Michelle Obama, esposa del Presidente de la nación de la que ella se siente parte, dirige una cruzada contra la obesidad y a favor del comer sano.  Es, entonces, contrario a la política pública de ese país propiciar el consumo de lo que los mismos americanos han llamado junk food.  


Digo yo, me parece.

domingo, 3 de octubre de 2010

Una mala educación

Hay que hacer una distinción importante en los líos del Departamento de Educación.  Unos se deben a la incompetencia e ineficiencia de su administración; otros, a no cumplir con exigencias del gobierno de Estados Unidos atadas al otorgamiento de fondos. Independientemente de que los fondos, no importa su procedencia, se deben usar juiciosamente, el incumplimiento con requisitos elaborados por gente ajena a nuestra realidad no necesariamente es algo negativo.  Los llamados «programas federales», tanto en lo educativo como en cualquier otro aspecto, están pensados para una cultura con la cual compartimos muchas cosas pero no todas.  Los puertorriqueños no somos americanos ni Puerto Rico es Estados Unidos.  Hay diferencias apreciables entre ellos y nosotros, y constituye una irracionalidad pretender que lo hagamos todo a la usanza de USA.  Gobernar así es un soberano disparate, que sólo se entiende por la relación colonial que padecemos.

El Departamento de Educación tiene suficientes problemas él solito, sin que también tenga que cumplir con los caprichos de burócratas americanos que vienen aquí como procónsules educativos.

sábado, 2 de octubre de 2010

El Papa aborta.

La Iglesia Católica, que combate denodadamente el aborto, acaba de «abortar» la visita del Papa a Puerto Rico y a República Dominicana. Ya se batían palmas y se repicaban campanas por el anuncio de que Benedicto XVI venía para acá a celebrar los 500 años del establecimiento de las primeras diócesis en América, pero, de un día para otro, se «descubrió» que el Papa tiene 83 años y no puede hacer viajes muy largos, por lo cual no puede pasar de España. Parece que la protección divina no llega a este lado del Atlántico.

Creo que allá en Roma se han enterado de que acá en Borinquen el Papa puede coger un tiro, no de los delincuentes, sino de la escolta policiaca que, aunque sea en función de apoyo, habría que proveerle. Como están las cosas, es capaz de que el Papa pide que le pasen el micrófono y un guardia nuestro le pasa una pistola cargada que se dispara sola...

En Santo Domingo puede haber otro problema. El anuncio de «¡Llegó el Papa!» se confundiría muy fácilmente con el lema de campaña de Hipólito Mejía: «¡Llegó Papá!». Y ya sabemos que Hipólito no come cuentos, a la hora de despotricar...

viernes, 1 de octubre de 2010

Un país enfermo

El cálculo de que una de cada diez personas que va al médico no está enferma me parece muy alentador; quién sabe si es conservador.  Lo que importa es saber qué hacen los médicos con esas personas.  ¿Los mandan para sus casas o les recetan algo?  Mucho me temo que el imperativo económico dicta lo segundo, con lo cual los sanos terminan enfermándose, por consumo innecesario de medicamentos.

Ahora que se discute - acaloradamente, dicho sea de paso - otra reforma del plan de salud para los indigentes y otros no tanto, el gobierno debería tomar en cuenta esta estadística, para reducir el reparto de tarjetas del plan a granel.  Este país está muy enfermo, pero es de tanta dádiva y dependencia fomentada por gobiernos que quieren comprar los votos de las masas desposeídas con programas de ayudas a los tullidos del alma.