lunes, 30 de junio de 2008

Una bofetá sin mano

La "defensa" que hace Osvaldo Ríos de Carmen Dominicci es una "bofetá sin mano." Hay que recordar que ella se sintió "motivada" a venir a Puerto Rico a testificar en contra de él en el juicio penal por agresión contra aquella compañera consensual del actor. Ese testimonio, de última hora, junto con el de Yolandita Monge, a quien también le tomó muchísimo tiempo decidirse a declarar en ese caso, hundieron a Ríos. Mi intuición masculina y de abogado siempre me dejó dudas sobre esas movidas de última hora.

Aunque no creo que Ríos haya sido "inocente", pienso que es muy posible que fuera "no culpable" de lo que se le imputaba. Su explicación tenía sabor a realidad, mientras que las de Daisy rezumaban venganza e interés económico, que quedó confirmado con la posterior demanda por daños presentada por ella. La vida se ha encargado de desacreditar a las testigos estrellas en aquel juicio; primero, Yolandita, y ahora Carmen. Porque, como decía mi padre, cuando alguien tropieza tanto con los demás, no son los demás.

Así que pienso que, detrás de toda esa galantería de Osvaldo, hay algo de devolverle bien por mal, ahora que ella está en la rueda de abajo. Ahora, la bofetá se la ha dado sin mano.

domingo, 29 de junio de 2008

Brando, borracho

Ahora se nos dice que Brando pasó la filmación de Apocalypse Now ebrio, por lo cual Coppola tuvo que dejarlo improvisar sus parlamentos. Esto viene a sumarse a toda una mitología acerca del gran actor, según la cual él no podía recordar su parte de los diálogos, y pegaba papelitos en toda la escenografía para ayudarse a recordar. A eso se le atribuyen ciertos gestos que le eran característicos, como la mirada extraviada en algunas escenas, alegadamente buscando dicha "inspiración."

Sean ciertos o falsos estos señalamientos, Brando, borracho, era mejor que el más sobrio de sus colegas. Si su monólogo en Apocalypse fue improvisado, es una muestra más de su grandeza histriónica. Su Stanley Kowalsky es insuperable, y parafraseando a la vendedora de flores en Streetcar, hay que decir: "Flores para este muerto."

sábado, 28 de junio de 2008

El soldadito de plomo

Pienso que el culillo que hay en Estados Unidos con las Fuerzas Armadas les ha impedido decir públicamente lo que resulta evidente con respecto a la campaña presidencial de John McCain. Como no soy americano de allá - ni quiero serlo - lo voy a gritar a los cuatro vientos: McCain no debería basar su campaña en su actividad militar, pues fue un fracaso como soldado. Primero, le derriban el avión. Luego, lo capturan, y permanece en cautiverio durante cinco años y medio. En todo ese tiempo, no logra escapar. Su supuesto heroísmo consistió en que, sometido a la tortura, no reveló información al enemigo. Es posible, pero lo cierto es que Vietnam ganó la guerra...

En fin, no creo que esa hoja de servicios lo capacite singularmente para ser comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de su país. Creo que McCain quiere ganar la guerra - la que sea - para compensar su fracaso personal. En cierta forma, es lo que ha hecho Hollywood todos estos años, produciendo películas en las que dan la sensación de que "vencieron" al Vietcong.

McCain es igual de patético.

viernes, 27 de junio de 2008

La swastika y la moda

El Vaticano se ha apresurado a desmentir que el Papa calce de Prada, y hace énfasis en su modestia en el vestir; obviamente, el jefe de una iglesia que celebra los votos de pobreza no debe andar por ahí pisando fino.

Pero, por lo que se dice, la vestimenta de Benedicto XVI está dando de qué hablar. No me extraña. Después de haber vestido aquellos coloridos uniformes del Tercer Reich, no debe ser fácil acostumbrarse a una ropa sobria. Para quien una vez vistió la "cruz gamada", la de Cristo puede resultar muy pobre.