martes, 30 de noviembre de 2010

La fatalidad puertorriqueña

En un país tan desquiciado como éste, publicar que faltan tres asesinatos u homicidios para empatar la cifra del año pasado es casi una invitación a que hoy mismo se produzcan.  Como nos encantan la competencia y el establecer marcas, los delincuentes profesionales y los ocasionales se motivarán para elevar esa cifra fatídica a niveles nunca antes alcanzados.

Humor negro aparte, que en un país de la población del nuestro - 4 millones, más o menos - se registren consecuentemente alrededor de 900 asesinatos u homicidios todos los años es un desastre social.  La droga y otros problemas de salud mental han sumido a Puerto Rico en una crisis de violencia en que, tanto en la casa - en el ámbito doméstico - como en la calle,  se quita la vida con pasmosa crueldad y frecuencia, sin que haya remedio a la vista.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Las bragas de Hillary

Estados Unidos, mentiroso como él solo, nos quiere hacer creer que su preocupación por la publicación de la información en Wikileaks es por la «seguridad nacional», mantra con que pretende siempre encubrir toda su pocavergüenza dentro de sus fronteras y alrededor del mundo.  Lo cierto es que lo que le molesta es la revelación de la hipocresía con la que funciona en la escena internacional y el desprecio o menosprecio que siente por el resto del mundo.  Si alguien tenía dudas sobre el particular, ahora ya no las puede tener.


A nosotros en Puerto Rico, que «vivimos en las entrañas del monstruo, y lo conocemos», no nos pueden extrañar estas actitudes y proceder.  Estados Unidos no aprecia ni quiere a nadie fuera de sus fronteras, pues, para ellos, los demás somos inherentemente inferiores, aun la gente blanca de algunos de sus aliados europeos y otros países desarrollados.  Hillary Clinton y sus antecesores han quedado en paños menores ante el mundo, and it's not a pretty picture.

domingo, 28 de noviembre de 2010

El infierno de las ventas

Ya comienza el «lloriqueo» anual de los comerciantes, los hoteleros y otros dentro del sector privado, por las ventas o la insuficiencia de éstas.  Yo no le creería mucho a esta gente, pues nunca he conocido a un empresario que diga sentirse satisfecho con la forma en que va su negocio: siempre quieren más, y le parece poco lo que tienen.  Son quejosos profesionales, que reparten culpas pero nunca asumen las suyas por haber puesto un negocio abocado al fracaso, vender una mercancía de mala calidad, ofrecer un mal servicio y cobrar muy caro.

Cuando yo era menos viejo y más desfachatado, solía ir a las tiendas y, cuando me decían el precio de un artículo, preguntaba: «¿Y, esto, además de oro, que tiene?», broma que no siempre era entendida y nunca era bien apreciada.  Ya no lo hago porque todo tiene «oro»...

Un poco de modestia no nos vendría mal.

sábado, 27 de noviembre de 2010

La regla de la mejor prueba

Dicen bien quienes afirman que una foto vale por mil palabras. En estos días, unas fotos publicadas en un diario dan un mentís rotundo a lo que se supone que ilustran. La noticia de que el volumen de pasajeros en nuestro aeropuerto internacional en la semana que concluye hoy llegó a 185,000 estaba acompañada de dos fotos, una de las cuales mostraba - algo borrosamente - a dos o tres personas que caminaban por un largo y vacío pasillo del aeropuerto. La otra era de un señor sentado junto a otros asientos vacíos.

La otra noticia es la de unas parrandas navideñas ofrecidas por una tuna en el Tren Urbano. La foto demuestra que eran más los miembros del grupo musical que los pasajeros en el vagón. Mis lectores consecuentes saben que sostengo que el Tren es un fracaso y las ampliaciones en el aeropuerto un despilfarro.

La fotos me dan la razón.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Un viernes verdaderamente negro

El país se ha amanecido en las tiendas, comprando supuestas ofertas ventajosas en cuanta chuchería hay bajo el sol.  Manipulado por una incesante publicidad comercial, desde hace varios años se le ha convencido de acudir a las tiendas a partir de la medianoche del Día de Acción de Gracias.  El comercio ha impuesto las reglas del juego, el Estado ha reculado en su función de proteger a la fuerza laboral, y ha pasado a ser un himen complaciente de la avaricia y la grosería de los grandes intereses comerciales.  Claro es que se trata de una moda importada de Estados Unidos, que hemos adoptado con nombre y todo: Black Friday, y que las sucursales de esas empresas americanas han implantado en nuestro país.

Dondequiera que se haga, la práctica es lesiva a la dignidad de los clientes y los empleados, sometiéndolos a unas condiciones absurdas para comprar y vender una mercancía.  Porque, ¿qué sentido tiene decretar una rebaja en el precio de un artículo, si se compra de madrugada?  El gobierno, entregado a los grandes intereses, lo permite porque es una forma de «estimular la economía» o «ser más competitivos» y otras sandeces por el estilo, en nombre de las cuales se atropella a los empleados.

Resulta, cuando menos, irónico que precisamente se haga esto al final del día y al día siguiente en que se habla de dar gracias a Dios por los dones recibidos y se exaltan los valores espirituales.  El país está tan ciego que no ve esta contradicción.  Como tampoco ve tantas otras que lo denigran como pueblo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Algo mejor

Me parece plausible la iniciativa de la Policía de, nuevamente, en estos días pre navideños regalar candados para armas de fuego a quienes presenten su licencia de posesión.  Han sido muchas las tragedias de niños que se matan o matan a otros, sin querer, con armas en las casas de familia.  Creo, sin embargo, que lo que procede es enmendar la Ley de Armas para requerir que, como parte de los deberes que conlleva tener un arma de fuego, toda persona que la posea le coloque un candado mientras no la esté usando y la tenga guardada. De esta manera, se evitarían muchas muertes accidentales y se fijarían responsabilidades penales por su inobservancia.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Una pavada

La noticia de que ha habido un incremento en la venta de pollo para la cena de Acción de Gracias, frente a una disminución del pavo, me alegra.  La realidad es que el pavo es algo más ajeno a nuestra cultura, algo importado de las costumbres americanas, y a pesar del mucho tiempo que llevamos copiando esa tradición de allá, en el fondo, no la sentimos nuestra.

El pollo, por otro lado, es algo más criollo.  En la gastronomía boricua, nada más típico que el arroz con pollo, desde tiempos remotos, y cosas como los chicharrones de pollo, en época más reciente.  De manera que ahora que la situación económica se ha tornado muy difícil, los puertorriqueños redescubrimos el pollo y dejamos a un lado el pavo importado y carísimo.

Ojalá continuemos dejando otras costumbres ajenas, y regresemos a nuestras raíces de pueblo caribeño y latinoamericano.

martes, 23 de noviembre de 2010

Cualquiera sale corriendo...

Se informa de la fuga de un reo que, estando en custodia mínima, prestaba servicios de conservación y ornato en los alrededores del Capitolio.  Aunque no se sabe que lo indujo a echar por la borda el privilegio que se había ganado por buen comportamiento, tengo mi teoría.  Cuando el hombre vio lo que ocurre en la mal llamada «Casa de las Leyes", salió despavorido.  Y no es para menos.  La Legislatura es cosa de espanto, y va de mal a peor. Los malos ejemplos son la orden del día, por lo que los legisladores están desprestigiados ante el pueblo.  Con contadas y honrosas excepciones, la Asamblea Legislativa es objeto de mofa y rechazo por parte del pueblo pensante.

Ni los delincuentes quieren estar cerca...

lunes, 22 de noviembre de 2010

"[Little] Ado About Nothing"

La vieja frase Politics makes strange bedfellows cobra vigencia con el anuncio del libro escrito por Kenneth McClintock y Roberto Prats acerca de la campaña primarista de Hillary Clinton en 2008 en Puerto Rico.  Pero, más que la política, es el coloniaje lo que lleva a esta particular mogolla entre personas de distintos bandos en la política partidista puertorriqueña, pues, en lo ideológico, Prats es casi tan «americano» como McClintock.

No se entienden los bombos y platillos con los que se anuncia este asunto, sino por la enajenación que produce el colonialismo.  Aquí de lo que se trata es de una «campañita» - francamente, para recoger fondos - de una aspirante a la postulación presidencial por un partido político de Estados Unidos, que ni antes ni después - ahora como Secretaria de Estado -  le ha dedicado un ratito a siquiera pensar en Puerto Rico.  Los autores, aspirantes a americanos, se congratulan de este servilismo ante los amos del Norte y, patéticamente, creen haber puesto una pica en Flandes por haber participado en esta farsa.

Así de absurda y lastimosa es la vida en una colonia.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Un Labrador convertido en "Farmer"

Dice Raúl Labrador: «Nunca he visto contradicción entre ser boricua y americano.»  El recién electo congresista por Idaho - que de sus 42 años lleva 29 en Estados Unidos - republicano y simpatizante confeso del Tea Party, evidentemente, es «boricua» de nombre nada más.  Quien diga una cosa como ésa tiene un concepto light de la nacionalidad, y cree que los intereses de Estados Unidos y los de Puerto Rico son perfectamente compatibles.  A pesar de lo que dice, resulta clarísimo que él se ve como «americano» primero y lo de «boricua» es más bien una reminiscencia folclórica.  De seguro, si surgiera un claro conflicto entre lo que quieren los americanos y lo que queremos los puertorriqueños, Labrador los apoyaría a ellos.

Hay gente como él, que no quieren ser sinceros y declararse americanos, por lo que recurren a este discursito de que se puede ser las dos cosas a la vez.  Francamente, no es así.  No se trata de nacionalismos extremos, sino de una realidad sencilla.  Sin que uno sea enemigo del vecino, en ciertas circunstancias, uno tiene que defender los derechos e intereses de su propia familia frente a los del vecino.  Esto es así en cualquier lugar y en cualquier época.

Hace muchos años, el maestro Pedro Albizu Campos nos enseñó: «Está sobre el tapete la suprema definición: yankis o puertorriqueños.»  No puede haber duda, dualidad ni vacilación al escoger lo que somos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

«No hay peor cuña...»

La noticia no es nueva, pero es siempre indignante.  La Autoridad de Energía Eléctrica vuelve a denunciar públicamente que sus peores clientes - por morosos - son las agencias gubernamentales, las cuales le adeudan globalmente $341 millones.  Obviamente, los abonados particulares estamos «subsidiando» esa desfachatez.  Es increíble que el gobierno - que, después de todo, es uno solo - no tenga la capacidad o, mejor dicho, la voluntad de cobrar por la prestación de servicios públicos como la energía eléctrica o el agua, otro caso similar de deudas gubernamentales incobrables.  Pero, entran y salen administraciones, y la situación no se resuelve, constituyendo no sólo una carga económica onerosa para la salud fiscal de la empresa de servicio público, sino una burla gigantesca y reiterada a quienes pagamos las facturas mensualmente, so pena de que nos suspendan el servicio.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¡[In]feliz Descubrimiento!

Hoy se cumple un año más de nuestro descubrimiento en 1493. He dicho antes que no comparto la moda, surgida principalmente en 1992, de denostar a Colón y su gesta, a pesar de reconocer y, por supuesto, condenar los excesos de la conquista y la colonización. Lo que importa señalar en este día de nuestro descubrimiento a los ojos de Occidente es que los puertorriqueños no nos hemos «descubierto» como seres capaces de hacernos cargo de nuestro destino. Para nosotros, la colonización se trocó en un coloniaje que amenaza con ser perpetuo. Cuando el resto de nuestros hermanos latinoamericanos celebran dos siglos de independencia y libertad, nosotros, bochornosamente, todavía debatimos la conveniencia de la soberanía. Así de desgraciados somos.

Hoy, 517 años después del Descubrimiento, no hemos descubierto nuestro valor como pueblo, y nos entretenemos lastimosamente con disimulos y eufemismos con los que pretendemos ocultar la indignidad que vivimos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

«♪ De tierras lejanas...♪»

No estaba lejos de la verdad.  El pasado viernes, en este espacio, señalé que me parecía una ridiculez que el cantante puertorriqueño Víctor Manuelle apareciera con elementos alusivos a la nieve en la publicidad de su espéctáculo «Navidad en mi barrio».  Ahora veo su «justificación»: el barrio al que se refiere, aunque ubica en Isabela, se llama California.  Parece, pues, que el compatriota - como tantos otros - se ha desubicado, y cree que anda por tierras hollywoodenses...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Aprendices de abusadores

Se recrudece la violencia nuestra de cada día.  A los asesinatos y homicidios que se registran todos los días, ahora hay que añadir la violencia escolar, concretamente la del abuso y acoso de unos estudiantes a otros.  El problema no es nuevo; siempre ha existido en todas partes.  Lo que es nuevo es su virulencia, - véase el reciente caso de la paliza a un niño de cuarto grado por compañeros - la edad cada vez más temprana a la que se produce y la desfachatez con la que se difunde por redes cibernéticas.

El deterioro social se manifiesta en todos los órdenes.  La degeneración es la orden del día.  El país se desintegra.

martes, 16 de noviembre de 2010

Necesitamos al «cartero de Neruda».

Mis lectores saben del malestar que me produce el Servicio Postal de Estados Unidos, no sólo porque es parte de esa presencia jurisdiccional de la metrópoli que rechazo, sino por el mal servicio que ofrecen.  Prueba al canto.  Hace un rato, estando mis hijos, mi esposa y yo en la casa y los dos vehículos en la entrada, a la vista de todos, pasó el cartero y, sin aviso de clase alguna, dejó en el buzón la notificación de que no pudo dejar una carta certificada con acuse de recibo.  ¡Por supuesto, si ni siquiera lo intentó, el bien vago y sinvergüenza!

Ahora me obliga a ir a la oficina de correos a hacer una fila descomunal, para una gestión innecesaria.  Espero con fruición el día en que, por obsolescencia, desaparezca el correo.  Mientras tanto, continúa registrando pérdidas billonarias, pues ya no puede competir con el correo electrónico y los servicios privados.

¡Me alegro!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Una tarde en el MAP

Ayer, participé de la reapertura del Museo de Arte de Ponce, presentando mi libro De Amsterdam a Viena: Impresiones de un viajero, a invitación de la Biblioteca del Museo.  La actividad general fue muy concurrida, y un grupo de los asistentes se interesó por mi participación; entre ellos, dos hijos de la escritora Rosario Ferré, hija del fundador del Museo.  Luego de leer el texto que preparé para la ocasión - orientado al tema del arte y los museos, según surge del libro - y un capítulo breve, como muestra de su contenido, surgió una conversación amena e informal entre el público y yo sobre el tema general de los viajes y las experiencias que se tienen en ellos.

Fue una tarde muy grata, pues recibí la satisfacción de compartir directamente con un público lector entusiasmado con mi libro y mi pasión por viajar.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Con mami y papi

Me parece esencial que se reconozca la diversidad en las relaciones humanas y se respeten los arreglos a los cuales buenamente se pueda llegar para resolver un problema.  La custodia compartida debe ser una opción para padres separados o divorciados, pues ello facilitará la crianza de los hijos menores, quienes no tendrán que prescindir, al grado en que lo hacen en la custodia exclusiva, de la presencia activa de ninguno de sus progenitores.  Como todo, el éxito de este arreglo dependerá de la buena voluntad de ambas partes, al observar escrupulosamente este régimen para la crianza de sus hijos menores de edad.  Por supuesto, habrá casos en lo que, por distintos factores, este arreglo no funcione, pero ello no debe ser óbice para que esté disponible para las parejas que puedan funcionar dentro de ese marco.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Quiebra en «Grande»

Es lamentable que la cadena de supermercados Grande haya tenido que declararse en quiebra.  Se trata de una empresa puertorriqueña en un sector dominado por las extranjeras, que ahora desaparece.  Me parece que Grande se tornó demasiado grande, probablemente por esa ambición desmedida que es santo y seña del capitalismo.  Quizá si se hubieran conformado con un número menor de tiendas, hubieran podido sobrevivir, pero el peso de 31 resultó aplastante en una economía tan frágil como la nuestra y la del resto del planeta.  La tentación de crear emporios es entendible, dentro de la lógica del capitalismo, pero hay que resistirse a ella, pues, pasado cierto punto, lleva al descalabro económico.

Quizá el empresario deba pensar abrir un negocio llamado Mediano...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Barrio ajeno

Se acerca la Navidad, y con ella, las muestras lastimosas de nuestra falta de conciencia nacional.  En estos días se anuncia un espectáculo musical de Víctor Manuelle titulado «Navidades en mi barrio».  Pues, a menos que se trate de «El Barrio», sector neoyorquino «cundío» de puertorriqueños, no entiendo la foto del cantante sosteniendo uno de esos globos de cristal que, al ser agitados, simulan una nevada.  Ésa es la misma confusión vital que ha llevado a muchos a pensar que el merengue es música nuestra.

En fin, el desconocimiento y la infravaloración de lo nuestro lleva a ridiculeces de esta clase.

jueves, 11 de noviembre de 2010

«El puertorriqueño dócil»

La noticia de que el Gobierno de Estados Unidos va a comprar 240 cuerdas de terreno para construir otro cementerio militar en Puerto Rico pone de manifiesto el gran número de compatriotas nuestros que han servido de carne de cañón a los afanes imperialistas de ese país. Muchos han muerto y otros han vivido mutilados de cuerpo y mente, por haber sido tontos útiles del guerrerismo americano. El coloniaje convence a muchos de que tienen un deuda de gratitud con la metrópoli, que sólo se paga con sangre. Así que se alistan en sus fuerzas armadas y van como reses al matadero. Otros van en busca de unos beneficios y una pensión, para no trabajar en lo que les queda de vida. Y, por supuesto, hay un grupo de enajenados que se cree toda la propaganda belicista y se valida como «americano» siendo soldado de ese ejército.

De manera que seguiremos con la «siembra» de muertos, ahora en Morovis, en este país tan inconsciente de su propia realidad de pueblo subyugado, aceptando con singular fatalismo todas esas muertes innecesarias.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Contador que supo contar

Luce como un cierto «fracaso de la justicia» el desenlace judicial del caso de contador de la Empresa Ramallo, que, luego de malversar $1 millón, se le condena a una sentencia suspendida y sólo $90,000 en restitución. Buena parte de la razón es que mucha de esa actividad delictiva había prescrito, pues, todo parece indicar que no fue descubierta a tiempo, dada la confianza en el empleado por sus 26 años en la empresa y la oportunidad que su cargo le daba de ocultar sus fechorías.

Lo que sí llama la atención es que, a pesar de una reconocida desfachatez del acusado ante su crimen, el informe pre sentencia haya sido positivo. La falta de arrepentimiento debió pesar grandemente en la recomendación del oficial probatorio y, en última instancia, del tribunal sentenciador, el cual pudo haber descartado un informe de esta naturaleza.

Así las cosas, este caso alienta la falta de honradez en circunstancias similares, pues se trata de «un buen negocio».

lunes, 8 de noviembre de 2010

MUSarañas

El Movimiento Unidad Soberanista (MUS) se ha lanzado - más o menos - al ruedo político electoral. Digo que más o menos porque sus señas de identidad parecen ser la ambigüedad y la indefinición. De entrada, insisten en llamarse «movimiento» y no partido, como si el nombre hiciera la cosa. Lo cierto es que cualquier «cosa» que tenga un programa político y postule candidatos para puestos electivos es un partido. Pretender hacer distinciones bizantinas en esto demuestra un doblejuego conceptual que no le hace bien a estos nuevos salvadores de la patria.

Ese mismo doblejuego se manifiesta en la carpa de la «soberanía» bajo la cual pretenden aglutinar a un «reguerete de gente» que incluye a realengos y resentidos profesionales, muchos de los cuales han renegado de la independencia por cuestiones personales. Como si apoyar la liberación nacional debiera depender de la simpatía o cualquier otra cualidad menor de un dirigente político. Quienes en el pasado han tachado de arrogancia o caudillismo a la dirigencia del independentismo organizado electoralmente debieran examinar si los procesos internos del MUS son tan democráticos, pulcros y transparentes como ellos exigen. Quienes una vez exigieron la independencia sin tapujos, hoy favorecen componendas con la metrópoli, disimulos y eufemismos ideológicos. ¡Pobres diablos!

domingo, 7 de noviembre de 2010

Café «puya»

Es penosa la situación del café en Puerto Rico.  La que una vez fue una industria floreciente, hace mucho está de capa caída, pues la falta de braceros provoca que se pierda la mitad de la cosecha.  Un café de gran calidad, muy apreciado en el extranjero, se queda sin recoger por indolencia y por la indiferencia de una gente que prefiere lo foráneo.  Cierto es que hay dificultades para un mayor aprovechamiento del producto, pero la mayor de ellas es la falta de voluntad que emana de la poca identificación con lo nuestro.

La enajenación que produce el coloniaje nos distancia de las cosas propias.  Nos sentimos «arrimaos» en nuestra tierra, de la que cada día somos menos dueños.  La actividad económica genuinamente puertorriqueña se achica, ante el paso arrollador del capital extranjero.  Con ello se imponen gustos y modas de otras partes, entre ellas, la del café descafeinado hecho con granos de otros lares.  Nos hemos convertido en un pueblo de consumidores, dejando que sean otros los productores.

El rescate del café sería un buen paso hacia el rescate de la nacionalidad.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Lo verde y «los verdes»

Ha venido Al Gore a decirnos en inglés lo que muchos otros aquí llevan mucho tiempo diciendo en español.  La Asociación de Industriales, cenáculo de asimilistas adinerados, que no le hacen caso a lo que ambientalistas puertorriqueños han reclamado tradicionalmente, es decir, que es posible e imperativo que la actividad económica sea congruente con el respeto a la naturaleza, traen al americano a «descubrir el Caribe en el siglo XXI».  De pronto, toda esa gente que consuetudinariamente caga el ambiente en pos de una mayor rentabilidad a corto plazo, quedan «iluminados» con el mensaje de Gore y parecen convertidos por el evangelio de «lo verde».

Ojalá sea así, pero, para esta gente, «los verdes» siempre contarán más que «lo verde».  Me temo que esto no pasa de ser un ejercicio de relaciones públicas para mostrar la «responsabilidad social corporativa» y el «compromiso con la economía sostenible», etiquetas con las que los ricos cubren su verdadero proceder avaro y egoísta.  Ya veremos que todo seguirá business as usual.

viernes, 5 de noviembre de 2010

«Sarna con [dis]gusto...»

Lo de que haya sarna humana en el Albergue de Víctimas y Testigos - no es la primera vez - es algo así como un «castigo cruel e inusitado» para gente que está allí involuntariamente y para colaborar con la administración de la justicia penal.  Según se informa, la falta de aseo allí es endémica, lo cual propicia el contagio con ésta y otras enfermedades.  El Albergue fue una buena y necesaria iniciativa hace 20 años, pero siempre ha estado plagado de dificultades y falta de atención por parte del Departamento de Justicia, quizá porque se le ve como algo de importancia secundaria en el esquema funcional del Ministerio Público.  En cierto momento hubo hasta denuncias de conducta impropia de índole sexual en el Albergue.

En nuestro sistema, es frecuente que se establezcan programas o proyectos meritorios, pero muchas veces no hay un verdadero convencimiento de ello ni, por consiguiente, el compromiso de mantenerlos adecuadamente.  Ocurre que se montan estos tinglados para cumplir con alguna legislación o reglamentación del Gobierno de Estados Unidos o copiado de esa jurisdicción, y como todo lo que se hace «para cumplir con el expediente», cae víctima de la desidia y el desinterés.

jueves, 4 de noviembre de 2010

«Ni tan poco ni tanto»

La Secretaria del Departamento de la Familia estima entre 10,000 y 14,000 mensuales las llamadas para denunciar algún abuso o maltrato infantil. El número supone que se producen entre 333 y 466 llamadas diarias, algo que resulta, francamente, inverosímil en una población del tamaño de la nuestra. De hecho, se calcula que hasta un 45% de esas denuncias son infundadas. Aun así, se trata de un número alto.

Este asunto presenta dos cuestiones importantes. La primera es que el volumen de trabajo es inmanejable para el número de empleados profesionales que tienen que atenderlo, pues se trata de problemas complejos que no se pueden despachar livianamente y en poco tiempo. La segunda es que parece haber cierto grado de histeria en nuestra sociedad, que lleva a que se denuncie como maltrato sucesos que no lo son, abultando con ello las estadísticas al respecto. Legítimamente preocupados por el grave problema, reaccionamos exageradamente. No hay duda de que hay causa para estar vigilantes sobre el maltrato a los menores, pero esas cifras no pueden ser reales.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

«Yo» no

Aunque me parece bien que Ricky Martin haya asumido su identidad sexual públicamente, creo que es lamentable que le haya dado una prominencia que eso no tiene ni debería tener. Aceptada su homosexualidad, el asunto debió quedar ahí, en el ámbito de su más estricta intimidad, y no para ser el tema central de su autobiografía y sus comparecencias públicas de estos días, matizadas de un morbo y un sensacionalismo que es contradictorio con sus gestiones filantrópicas y de otra índole. La sexualidad de cada cual no debe ser tema de conversación universal, pues la banaliza, convirtiéndola en elemento de chismorreo. El hecho de que por tanto tiempo él negara lo que cada día se hacía más evidente para todo el mundo no quiere decir que ahora nos tiene que contar su vida sexual con todos los detalles. Igual de mal estaría si fuera heterosexual.

Martin es un artista, y en lo que se refiere al público, sobre su carrera es que debe hablar, amén de las causas en que genuinamente pueda creer. No quisiera pensar que este asunto sea una forma de volver a la atención del público, en un momento en que ya su carrera había caído en un bache. Sería penoso que esto fuera un golpe de efecto para revivir su carrera. Eso sí sería caer en el peor de los baches.

martes, 2 de noviembre de 2010

«[Consumidor] que se duerme...»

El Departamento de Asuntos del Consumidor advierte de la práctica de ciertas empacadoras de mariscos congelados de añadir hielo o inyectar una solución para aumentarles el peso y así cobrar más por menos. Ahora se entiende por qué el sector privado «se rasga las vestiduras» ante los controles gubernamentales: quiere poder hacer éstas y otras trampas impunemente. La falta de honradez es consustancial al comercio; quien lo dude, busque los ordenamientos jurídicos de la antigüedad, y verá la reglamentación sobre pesos y medidas y la adulteración de los alimentos. Los comerciantes nunca se conforman con ganarse el dinero legítimamente; invariablemente, buscan sacar ventaja indebida de clientes y consumidores. Por eso es que tienen que haber leyes, normas y reglamentos que controlen esa relación y castiguen las prácticas fraudulentas e injustas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

«¡Médico, cúrate a ti mismo!»

La muerte del joven estudiante del Recinto de Ciencias Médicas demuestra que él no supo aplicar sus conocimientos a su propia vida.  Evidentemente, desoyó el reclamo de descanso que su cuerpo le hacía y los consejos de quienes le rodeaban, especialmente su madre y su novia.  Nadie debe estar en una biblioteca en la madrugada.  Que haya ingerido una bebida «energizante», para mantenerse despierto y alerta, es el agravante de la que ya era una mala decisión.

La competencia por obtener buenas calificaciones o mantenerse dentro de un programa de estudios lleva a ciertos individuos a adoptar prácticas exageradas.  Me parece que el criterio debe ser que, si uno necesita hacer cosas así, entonces, no se tiene la capacidad para proseguir esos estudios.  Lo que no se consiga dentro de un marco razonable y requiera sacrificios absurdos no es un aprovechamiento académico legítimo.  Hay algo anormal y artificial en el conocimiento obtenido de esta manera.  ¿De qué vale una calificación de sobresaliente, si hay que «matarse» para obtenerla?