domingo, 21 de junio de 2015

¡Que esto es para 16 años!

He dicho antes que la lentitud de la judicatura puertorriqueña es de antología. Ahí tenemos el caso de la oposición del Procurador General a la pretensión de no querer dar una muestra de ADN la muchacha que se investiga por haber arrollado mortalmente a un peatón. El recurso lleva cinco semanas sometido ante las eminencias grises del Tribunal de Apelaciones. Parece que el planteamiento jurídico es tan complicado que no saben cómo resolverlo.

O, sencillamente, es el modus operandi de quienes tienen su puesto asegurado por 16 años...

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