sábado, 27 de junio de 2015

¡El amo habló!

Poniendo por delante que es correcto en Derecho y en Justicia el dictamen del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre el matrimonio homosexual, y que esta colonia lo tiene que acatar, resulta patéticamente servil y hasta risible la forma tan acelerada en que el Gobierno de Puerto Rico ha reaccionado a la esperada decisión. Eso de que el Gobernador firmara inmediatamente una orden ejecutiva al respecto, y que se presentara un proyecto de ley para enmendar el Código Civil, a las pocas horas de conocerse la decisión, acusa una actitud exagerada de complacer al amo imperial sin dilación ni titubeo. Lo que no se pudo ni quiso hacer antes, bajo responsabilidad propia, ahora se hace deprisa, siguiendo la directriz del poder metropolítico.

¡ Qué poca categoría tienen el Gobierno de Puerto Rico, como institución, y los dirigentes de sus tres Poderes!

No hay comentarios: