martes, 1 de septiembre de 2015

Un lacayo feliz

Un sector de los colonizados puertorriqueños bate palmas ante la inminente visita de Hillary Clinton a Puerto Rico por menos de 24 horas, para recoger un dinerito para su campaña. Uno de esos ilusos, en su enajenación, ha dicho: «El que Hillary tenga a Puerto Rico en su calendario es importante porque refleja sus prioridades como candidata a la presidencia». Solo la locura que produce la exposición prolongada al coloniaje puede explicar una afirmación tan absurdamente risible como ésta. El pobre hombre se siente tan agradecido de que la Gran Madre Blanca se digne pasar unas pocas horas en "the island", que se le nubla el poco entendimiento que le queda, y se babea por tomarse una fotito con una mujer que, si llega a ganar, no le veremos aquí ni el pelo durante toda su incumbencia.

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