viernes, 4 de septiembre de 2015

Administración Pública 000

Dos razones explican el aumento de nombramientos de confianza y de contrataciones de servicios profesionales en ciertas agencias gubernamentales. La primera es que en ambos casos constituyen formas de premiar políticamente a los «amigos de la casa», sea por ser incondicionales o por contribuir económicamente al partido. Los gobiernos siempre necesitan «gatilleros» dispuestos a hacer «lo que haga falta»; de ahí que mucho del personal de confianza no sea otra cosa que eso. Y, por supuesto, a los que dan o recaudan mucho dinero para el partido hay que acomodarlos en puestos o con contratos jugosos.

La segunda razón es que es una forma de cubrir las carencias e insuficiencias de los electos o nombrados a los cargos oficiales. Como no saben, tienen que buscar a alguien que sepa, para que les haga el trabajo. Hay tanta incompetencia e ineptitud en el gobierno, que no pueden prescindir de esa ayuda externa.

Así se «gobierna».

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