viernes, 22 de agosto de 2014

"Memorandum of [Mis]understanding"

El allanamiento en la casa del alcalde de Humacao, además de ser una comedia de errores, es un caso clásico de la prepotencia de las autoridades de Estados Unidos en Puerto Rico. En cuanto a lo primero, es una muestra de que los «todopoderosos» federales son tan ineptos como los mortales del país. La aplicación ciega de unos supuestos protocolos para los allanamientos ha producido un ridículo, que se pudo y debió haber evitado con una diligencia mínima sobre el paradero del buscado hijo del alcalde. Ahora se pretende justificar la irrupción en esa casa al amanecer de Dios con una supuesta búsqueda de drogas, que no produjo ni una aspirina. Es decir que todo ese show of force no encontró al sospechoso ni la droga.

En cuanto a lo segundo, es la humillación de las autoridades puertorriqueñas por parte de las federales, las cuales no les guardan el menor de los respetos. A pesar de los llamados Memorandum of Understanding que los americanos se pasan firmando con el Gobierno de Puerto Rico, lo cierto es que son ellos los que mandan. Esos documentos no son otra cosa que «contratos de adhesión», en los que  las autoridades -- Secretario de Justicia o Superintendente de la Policía -- puertorriqueñas, en esencia, se someten a los dictámenes de los federales. Lo único que tienen de «acuerdo» es que el gobierno colonial «acuerda» o acepta acatar las directrices de los amos del Norte.

¡Cuán patético luce el Gobernador pidiendo que la DEA se disculpe con el alcalde! Como si  los americanos fueran a pedirle perdón a un alcalde negro de un pueblo de Puerto Rico...

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