sábado, 5 de julio de 2014

Borinqueños sí; "Borinqueneers", no

Solo el «enredo de espíritu» que se padece en una colonia explica cosas como la ocurrida ayer en Puerto Rico. Al absurdo de celebrar la independencia de Estados Unidos, el país que nos niega la nuestra, se añade el desquicie de glorificar la participación de soldados puertorriqueños en el conflicto de Corea, como resultado, precisamente, de esa subordinación política. (¡Y qué me dicen de la gente que le desea un feliz 4 de julio a otro, como si se tratara del día de Navidad o algo así!) Tras décadas de olvido, ahora a las autoridades de este país le ha dado un empeño en reconocer a esos pobres hombres que, víctimas del coloniaje, fueron llevados como «carne de cañón» a esa tierra lejana a morir o regresar mutilados física y mentalmente, para complacer el capricho imperial de Estados Unidos.

Solo en este manicomio caribeño puede ser eso motivo de celebración.

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