lunes, 30 de junio de 2014

¿De acuerdo?

El llamado estadolibrismo en Puerto Rico siempre se ha caracterizado por el disimulo y el eufemismo, recursos para disfrazar su naturaleza colonial. Es parte del legado muñocista, que no muere en el seno de una colectividad política anquilosada y esclerótica. Ante la falta de poderes, se adopta un discurso para dar la impresión de que se llega a «acuerdos» con la metrópoli o que se «coordina» con ésta.

Nuestro Secretario de Estado habla en estos días de que, para facilitar una mayor exportación de productos puertorriqueños, se «coordina» con la Oficina de Comercio de Estados Unidos. Entiéndase que pide autorización y consulta cada paso con los americanos, quienes tienen la última palabra en cualquier gestión comercial que pretenda hacer el gobierno de Puerto Rico. Puerto Rico solo puede llegar a acuerdos con otros países, si Estados Unidos está de acuerdo.

Supongo que esto es parte de la «soberanía» del ELA de la que habla Rafael Hernández Colón en su reciente libro...

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