sábado, 26 de abril de 2014

Mandamás

La controversia acerca de la búsqueda de un nuevo rector -- todo parece indicar que será rectora --  para el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico pone sobre el tapete las actitudes y estilos gerenciales que deben adornar esa figura. Aparentemente, una de las candidatas principales ha demostrado en el pasado cierta hostilidad y menosprecio hacia los empleados no docentes y los trabajadores en general, pretendiendo desconocer los acuerdos de convenios colectivos.

Aunque no puedo opinar sobre este caso particular, la experiencia me dice que hay personas en puestos directivos que resienten los derechos de los trabajadores, a quienes ven como siervos o súbditos, que deben obediencia absoluta a los que mandan. Esas personas, no importan su méritos personales y profesionales, son malos jefes, propiciadores de conflictos laborales y de asuntos de personal a cada paso.

No hay comentarios: