El «archipiélago» puertorriqueño

Es uno de esos problemas eternos en nuestro país. El transporte entre la isla grande -- hipérbole cariñosa -- y los municipios de «ultramar», Culebra y Vieques, siempre ha sido problemático. Cualquiera diría que se trata de una travesía larga y complicada. Pero, es el caso que gobierno tras gobierno no logran ofrecer un buen servicio a esas dos islas, que padecen de una preterición perniciosa por parte de nuestras autoridades. Cada cierto tiempo, nos acordamos de los hermanos culebrenses y viequenses, y nos ponemos las manos en la cabeza por el estado lastimoso en que nuestra indiferencia los ha dejado.

Lamentablemente, ese ataque de sensibilidad patriótica nos dura poco, y todo vuelve a la «normalidad» para esos puertorriqueños de segunda clase en la que los hemos convertido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo mejor que podemos hacer

Aprovechados con el aprovechamiento

Lo bueno de Trump