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Mostrando entradas de septiembre, 2015

Muchas manos sucias

Del adelanto periodístico del informe de la Comisión de Derechos Civiles sobre la corrupción surge claramente que el problema está principalmente en el sector privado, bien sea en el caso de individuos o de corporaciones, empresas o negocios. En otras palabras, es la misma gente que se queja de la corrupción la que participa de ella. Basten tres ejemplos. Primero, miles de comerciantes cobran el IVU y no lo remiten a Hacienda, o sea, se lo echan al bolsillo. Segundo, miles de personas aprovechan beneficios y subsidios gubernamentales sin ser elegibles para ello. Tercero, la evasión contributiva corporativa . Véase que en ello no hay participación de funcionarios; son los ciudadanos comunes y corrientes y los empresarios tramposos los principales protagonistas de la corrupción. Por supuesto, ello no niega la corrupción en las esferas gubernamentales, pero hay que poner esto en su justa perspectiva, para adjudicar responsabilidades y acabar con la hipocresía ciudadana al respecto.

Pocos pero buenos

Aquí se insiste en la reducción en la matrícula de las escuelas públicas como otra señal de la debacle del país. Un signo de los tiempos apocalípticos que vivimos. No me lo parece. Es más, creo que tiene algo muy positivo. Simpre se ha dicho que la enseñanaza se afecta significativamente cuando hay demasiados alumnos por salón de clases. No hay que tener un doctorado en pedagogía para entender que no es lo mismo tener 20 que 40 alumnos en un aula. A veinte se les enseña mejor porque hay mayor posibilidad de interactuar con ellos. La otra realidad es que muchos de los que van a la escuela van de mala gana y obligados por sus padres y por la ley. Mientras menos estudiantes, mayor la probabilidad de eliminar a esos estorbos del aprendizaje. No es elitismo, sino realismo, a base de la experiencia de muchos años como educando. «Menos perros, menos pulgas».

Otro clavo para su ataúd

Hillary Clinton «no pega una» con el asunto de los mensajes electrónicos durante su incumbencia como Secretaria de Estado. Primero, lo negó. Después, lo aceptó pero dijo que no había hecho nada malo. Luego, admitió que había cometido un error. Más tarde dijo que había entregado todos los mensajes, para que los examinaran, esto después de haber admitido que había destruido miles de mensajes que «no eran importantes». Pues, ahora resulta que había otros mensajes que ella no entregó, y para colmo, son al general David Petraeus, quien tuvo que renunciar deshonrosamente a su cargo como jefe de la CIA , luego de que se descubriera que había compartido información oficial con su amante. Así que Hillary no pudo escoger peor corresponsal para su «equivocación» u «olvido». Todo parece indicar que este asunto acabará con sus apiraciones presidenciales.

Un gobierno «disfuncional»

Y hablando de desgobierno, se avecina otro cierre del gobierno federal en Estados Unidos, por el tranque en la aprobación del presupuesto. Esto ya es algo rutinario en el funcionamiento de ese país, que tanto se jacta de ser la mejor democracia del mundo, a la que todos debemos mirar como modelo de buen gobierno. Pues, mire usted que no. El gobierno americano es tan malo como muchos otros; peor, en muchos aspectos, sobre todo en su política exterior imperialista. Lo que ocurre es que los americanos son maestros  de la propaganda, dignos estudiosos de la obra de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda nazi. Con ello, han logrado convencer a un mundo lleno de incautos, de que son distintos y mejores que los demás. Pero, como vemos, la casa se les cae encima, al igual que a otros hijos de vecino.

Una muestra más de desgobierno

Lo ocurrido con el tributo sobre las transferencias monetarias es una muestra elocuente de la ineptitud del partido de gobierno; especialmente su legislatura. Se trata de un impuesto legislado con vigencia de 1 de septiembre de 2014. Si era tan oneroso, que haya habido que derogarlo apenas un año después, lo fue desde el principio, pues no ha pasado tanto tiempo para que pueda alegarse un cambio significativo de las circunstancias del país que justifique este retroceso. Y es que este es uno de esos casos en que se pone de manifiesto la forma improvisada en que se legisla y se manejan los asuntos públicos en nuestro país. No se analizan concienzudamente los problemas y sus posibles soluciones. El resultado es que se aprueban leyes impensadamente, que muy pronto  se ven en la obligación de enmendar, aplazar su vigencia o hasta derogar. Así se gobierna esta ínsula.

Un trompetazo para Don Francisco

La felicitación de Don Francisco a Puerto Rico por el aniversario número 147 de nuestra «independencia» es una muestra más del gran desconocimiento que existe en el mundo acerca de nuestra condición política. Por un lado los estadounidenses, que creen que somos un commonwealth de su país, quizá a la usanza del Reino Unido, y por otro, la gente de otras partes del mundo, que no tienen ni idea. Lo que celebramos ayer fue el Grito de Lares, una gesta fallida de 1868 para independizarnos de España. Puerto Rico no ha tenido un segundo de independencia en toda su historia. Esta es la triste y vergonzosa verdad. Imagino que Don Francisco supuso que, a estas alturas de la Historia, Puerto Rico sería libre, como el resto de Hispanoamérica. Hoy debe estar incómodo con su error, pero, sobre todo, sorprendido de que sigamos siendo una colonia en el siglo XXI.

El «pecado» del Papa

La anunciada visita del papa Francisco a Estados Unidos ha revolcado el avispero del más rancio capitalismo y conservadurismo en la capital del capitalismo mundial. Algunos que hasta se cantan católicos «le han hecho la cruz» por sus críticas a las bases filosóficas y la praxis del sistema de libre empresa y su saqueo. O sea, toíto te lo consiento, menos que mientes la soga en casa del ahorcao. Y es que no puede ser de otra manera en la tierra de In Gold We Trust . La verdadera religión estadounidense es el Almighty Dollar , la versión moderna del becerro de oro. Cualquier pronunciamiento contra eso es anatema. Ni el Papa se salva.

¿Tú también, Bhatia?

Hace rato que resulta evidente que el Presidente del Senado de Puerto Rico tiene una agenda para privatizar la educación pública y el servicio de energía eléctrica. La suya no tiene nada de «escondida», sino que cada día se le ve más explícita. En ambos casos, el senador Bhatia aprovecha los problemas para desacreditar la gestión pública, como justificación para proponer poner estos dos servicios fundamentales en manos privadas con fines de lucro. Hay en ello una contradicción y una contravención de los deberes de su cargo. Como jefe de la mitad del Poder Legislativo su deber es proteger el interés público y la integridad del Estado como su garante. Debilitar el sector gubernamental en áreas muy sensibles es traicionar la confianza que el país deposita en sus funcionarios electos. Quizá algún día sepamos, con nombres y apellidos, el motivo de esta traición.

Carmen Yulín desentona

Quizá sea mi desconocimiento de la industria de la construcción, pero la cifra de $511 mil para remodelar una cancha bajo techo en el barrio Tras Talleres me parece exagerada. Más que remodelar, parece que la han reconstruido. Sea como fuere, lo que más me llama la atención es cómo la alcaldesa de San Juan continúa gastando a manos llenas, luego de haber alegado ad nauseam  que recibió el gobierno municipal en una pésima condición económica. Con acciones como ésta, ella pone en entredicho su credibilidad. Su buen juicio hace tiempo que está también en entredicho. Baste recordar sus «donativos» de fondos públicos a equipos deportivos profesionales, para declararla incapaz judicialmente. Eso y cantar un estribillo de una grabación de El Gran Combo, como respuesta a una pregunta política...

El final de una payasada perjudicial

Tengo que decir que nunca me gustó Sábado Gigante . Siempre me pareció que era un programa passé  dirigido al denominador común mínimo de los latinoamericanos, sobre todo a los residentes en Estados Unidos, confirmando con ello los prejuicios de los americanos acerca de nuestra gente. De verlo, el americano común y corriente concluiría que somos gente poco inteligente, con un gusto cuestionable, nada sofisticada, en el buen sentido de la palabra, objeto legítimo de burla. Cincuenta y tres años de un mensaje tan negativo han sido demasiado.

La Antilla Mayor

Mientras Estados Unidos anuncia mejoras adicionales en sus relaciones con Cuba -- algo muy positivo, por supuesto -- , su colonia en el Caribe continúa en espera de algún respiro dentro del marco económico y jurídico asfixiante que le ha impuesto. El gobierno americano parece un niño con juguete nuevo, con respecto a Cuba, y demuestra un desinterés en la situación de Puerto Rico, que tiene confundidos hasta a los anexionistas, quienes solo alcanzan a reclamar la anexión desesperadamente. Evidentemente, los yanquis ven en la Cuba empobrecida -- en gran medida por el embargo que le impusieron -- la gran oportunidad de hacer negocio, vendiéndole bienes y servicios a granel. Aquel mercado, más grande y necesitado que el nuestro, les resulta más atractivo. Su colonia, aunque todavía rentable, se ha convertido en un problema mayor, y ya se han hartado de ella.

Solidaridad boricua

No podía ser de otra manera. La recaudación de fondos para la campaña de Catherine Cortez programada para celebrarse en casa de Gabriel Guerra Mondragón ha sido cancelada. El exembajador puertorriqueño de Estados Unidos en Chile ha tenido que, por decencia y solidaridad, retirar la invitación, habida cuenta del desplante de Cortez a Melissa Mark Viverito, fundado en el apoyo de ésta a la liberación de Oscar López Rivera. Empeñada en el sambenito de «convicto terrorista» para Oscar, Cortez despotricó contra Mark Viverito, pero, excepto sus adláteres, la aspirante a senadora federal por Nevada se ha ido quedando sola. Porque no ha querido entender la justicia del reclamo por Oscar, prefiriendo repetir como el papagayo la información errónea acerca de la condena a Oscar. A una persona tan mal informada e incapaz de rectificar su postura no se le debe dar ni un centavo para que llegue a un puesto público.

El suplicio de un pueblo suplicante

El país tiene que dejar de entender que su suerte está supeditada a los designios del Imperio y los intereses económicos foráneos. Estamos demasiado pendientes de lo que se dice y se hace fuera de nuestras fronteras, y ello nos lleva a solo considerar como posible lo que otros nos dicen que es posible. El marco estrecho del coloniaje nos ha hecho creer que no hay opciones ni soluciones distintas de las que se encuentran dentro de él. Por ello, gastamos todas nuestras energías en suplicarle al amo que nos trate bien, equitativamente y con igualdad. Apelamos a la benevolencia ajena, bien sea del Gobierno de Estados Unidos o de los bonistas que han comprado nuestra deuda pública. Estamos como siempre hemos estado: de rodillas. Mientras no nos pongamos de pie, seguiremos en esta condición lastimera.

Un héroe de hojalata

Lo que he llamado el «afán de canonizar» a ciertas personas, vivas o muertas, produce una vez más un desatino público. Puesto por delante que el asesinato del policía es una tragedia repudiable, resultan unos  faux pas mayúsculos todos esos honores oficiales, en vista de un proceder suyo que dio lugar a once querellas administrativas . Peor aun, se anuncia que esos asuntos quedan cerrados con su muerte. Si bien puede entenderse que, en ausencia suya, no es posible del todo concluirlas, procede que se divulgue su naturaleza, pues el país tiene derecho a saber qué clase de policía fue el difunto, y si, incluso, algo de lo imputado pueda haber tenido que ver con su muerte. En cualquier caso, tanto la Superintendencia de la Policía como la Oficina del Gobernador han quedado muy mal ante la opinión pública, al promover estos honores que empiezan a lucir como inmerecidos.

Zonas de peligro

De la inseguridad general que se vive en Estados Unidos -- un país de dementes armados hasta los dientes -- hay que destacar la de escuelas, colegios, universidades y otros centros de estudio. Algo hay en estos ambientes que provoca la furia de los muchos locos en ese país. Alguien debería estudiar por qué los campus son como imanes para los desquiciados estadounidenses. Sería un buen proyecto de investigación o tema de tesis. Sobran los ejemplos.

Encuestas cuesta abajo

Me parece que hay un par de cosas que deben decirse de las encuestas, estudios e investigaciones de todas clases que se usan para tomar decisiones, algunas de mucha importancia. Muchas de estas indagaciones se basan en entrevistas telefónicas. ¿Saben lo fácil que resulta mentir por teléfono a alguien que no conoce a uno y ni siquiera le está viendo la cara cuando responde? Pero, más que eso, esas entrevistas usan un método risiblemente estúpido. Con el afán de facilitar la tabulación de resultados, las preguntas hay que contestarlas a base de una escala numérica en la que uno debe ubicar su acuerdo o desacuerdo, satisfacción o insatisfacción con las alternativas provistas a las preguntas. Pero, ¿quién carajo puede hacer eso a conciencia, mucho menos en unos pocos segundos durante una entrevista telefónica? ¿Cómo decide uno si la forma en que uno evalúa algo es un tres, un cuatro o un cinco, por ejemplo? ¿Qué valor tienen estas respuestas? En fin, todo esto es una chapuza metodológica...

Llegó el cambio

 La cobardía moral siempre tiene malas consecuencias. Cuando surgió la controversia por las primeras declaraciones xenofóbicas de Donald Trump, los tenedores de la franquicia puertorriqueña del concurso Miss Universe , para no tomar la decisión moralmente correcta, se escudaron en unos anticipados «cambios» que ocurrirían en la empresa matriz. Lo que estaba implícito era que a Trump lo iban a sacar del negocio del concurso y que, por lo tanto, el asunto se resolvería solo. Pues, el cambio se ha dado. Pero, como sabe todo el mundo, Trump compró las demás participaciones, y ahora es el dueño absoluto del concurso. Mientras tanto, ha continuado ofendiendo a diestra y siniestra, incluso a mujeres. Los pobres empresarios puertorriqueños se han quedado sin el cambio esperado. Pero, seguirán con su negocio, pues, desde el principio, demostraron que no tienen dignidad.

El ridículo de Rick

El ridículo que acaba de hacer el «legendario» Rick Pitino es de antología. En diciembre de 2010, este individuo se comprometió a venir a dirigir el equipo nacional de baloncesto de Puerto Rico. Apenas cuatro meses después, sin haber hecho gestión alguna, anunció que había «descubierto» que no podía hacerlo por conflictos de calendario con su trabajo con la Universidad de Louisville  e impedimentos reglamentarios del baloncesto colegial de Estados Unidos. Cuatro años después de ese monumental desplante y muestra de falta de profesionalidad, los colonizados del país fueron nuevamente a suplicarle al Gran Padre Blanco que nos viniera a hacer el favor de enseñarnos a jugar baloncesto. Pues, Pitino ha sido un fracaso estrepitoso, y ha salido huyendo a lamerse las heridas en su adorado Louisville. Luego de tres meses, «descubrió» que le hacía falta su familia. Francamente risible. Pero, no duden de que esta comedia tenga un «tiempo extra»...

Un tigre de papel

El pobre «Tigre» anda desesperado por limpiar su imagen, y demostrar su valor como servidor público. Ahora, el Director de la Oficina de Puerto Rico en Washington se quiere reunir con el Comisionado Residente en Washington para discutir lo que ambos le pueden suplicar a sus amos en la capital federal para que salven a Puerto Rico de la debacle económica. Pero, aparte de que uno y otro militan en partidos políticos distintos, ¿alguien se imagina una conversación de alguna profundidad con «El Tigre»? Yo no culparía a Pierluisi, si no se reúne con él. Por mucho que uno discrepe de él, con Pierluisi se puede tener un diálogo inteligente. Mientras que, con «El Tigre», ya ustedes saben...

Consulta fútil

La quiebra intelectual del Partido Popular Democrático, en lo que a la situación de Puerto Rico frente a Estados Unidos se refiere, ha alcanzado otro «hito»: ahora han contratado a un abogado americano conocedor del derecho constitucional americano para que le diga lo que es factible pedirle al Gobierno de Estados Unidos como parte del pretendido desarrollo del mal nombrado Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Del abogado no sabemos ni el nombre; solo que es profesor de NYU. Como siempre, los colonizados del país recurren a los americanos para que les resuelvan sus problemas. Hasta para que piensen por ellos, como en este caso. Supongo que la excusa para no consultar a un constitucionalista puertorriqueño es que va a estar parcializado o se podría pensar que lo está. Bien, pero, este asunto no es muy complicado. Cualquiera sabe que no es una cuestión jurídica sino política. El Congreso de Estados Unidos tiene poder pleno sobre Puerto Rico, y hará lo que le venga en ganas, a despec...

Peligra el Papa

Si yo fuera el Papa, tendría alguien probando la sopa o el vino, porque no va a tardar mucho que lo traten de envenenar o matar de otra forma surrepticia, para que parezca que murió de manera natural. Como era de esperarse, su papado ha caído como bomba en el Vaticano y en el resto de la catolicidad ultraconservadora, y esa gente no se va a quedar de brazos cruzados mientras Francisco hace más cristiana a la Iglesia Católica. La conjura contra él ya está montada y funcionando. Con cada expresión o decisión liberal de Francisco, crece la inquina interna hacia él. El «gobierno permanente» de la Iglesia no va a resistir la tentación de «mandarlo al infierno».

«Mala leche»

Once años después de aquel reperpero porque a una madre lactante no la dejaron ejercer su oficio en una tienda de un centro comercial, surge otro incidente que ha dado lugar a lo que se ha llamado una «tetada», por parte de un grupo que se hace llamar Teta Exclusiva, Inc. Imagínese el lector. Luego de aquel primer incidente, convertido en «causa célebre», el Poder Legislativo puertorriqueño se desbordó en protecciones legales, tanto civiles como penales, del derecho absoluto de lactar. De ello me ocupé en mi libro Medinaciones: Leyes de Puerto Rico Embromadas , pues, aunque la lactancia es cosa seria, la forma portoricensis de protegerla no lo es. Y no lo es porque resulta absurdamente exagerada. Prueba al canto: la ley exige que los establecimientos comerciales, y otros abiertos al público, habiliten espacios para la lactancia, pero permite que, sin razón alguna, las madres lactantes opten por no usarlos, con lo cual se convalida la arbitrariedad y el capricho. Exactamente lo qu...

Consecuencias de la gran mentira

La noticia de que nunca hubo un informe del grupo de expresidentes del Partido Popular Democrático nombrado para definir el Estado Libre Asociado que se presentará a votación en un futuro plebiscito no sorprende. El PPD siempre ha sido el partido de la indefinición ideológica. La «farsa del ELA», como justamente la llamó hace décadas Vicente Géigel Polanco, es cada vez más evidente, y los que tozudamente la defienden están «acorralados por la Historia», como proféticamente dijo César Andreu Iglesias de Muñoz Marín. A la quiebra moral ha seguido la intelectual. Insistir enfermizamente en la mentira de 1952 los ha dejado sin palabras y paralíticos del alma.

Administración Pública 000

Dos razones explican el aumento de nombramientos de confianza y de contrataciones de servicios profesionales en ciertas agencias gubernamentales. La primera es que en ambos casos constituyen formas de premiar políticamente a los «amigos de la casa», sea por ser incondicionales o por contribuir económicamente al partido. Los gobiernos siempre necesitan «gatilleros» dispuestos a hacer «lo que haga falta»; de ahí que mucho del personal de confianza no sea otra cosa que eso. Y, por supuesto, a los que dan o recaudan mucho dinero para el partido hay que acomodarlos en puestos o con contratos jugosos. La segunda razón es que es una forma de cubrir las carencias e insuficiencias de los electos o nombrados a los cargos oficiales. Como no saben, tienen que buscar a alguien que sepa, para que les haga el trabajo. Hay tanta incompetencia e ineptitud en el gobierno, que no pueden prescindir de esa ayuda externa. Así se «gobierna».

A última hora

Al margen de los méritos o deméritos del planteamiento de la empresa que impugna el otorgamiento del contrato para el escrutinio electoral electrónico, llama la atención que no haya podido presentar su propuesta en fecha u hora que no dejara margen para el señalamiento de que no se hizo dentro del término para ello. Alguien podría decir que, si ha tenido dificultad en esto, eso crea la duda de si va a poder cumplir con las complicaciones técnicas del contrato. Uno piensa que, habiendo un contrato millonario por el medio, y tratándose de un asunto de gran interés público, la empresa debió haber sido más diligente en este trámite.

Las mentiras de Aníbal y Jorge

El Partido Popular Democrático es tan embustero en lo que respecta a su postura institucional ante la situación de Puerto Rico frente a Estados Unidos, que se enreda en sus propias mentiras. Ayer se publicó la noticia de que, según su portavoz de prensa, el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá «renunció a ese comité [ para formular una nueva definición del Estado Libre Asociado, de cara a una consulta plebiscitaria ] hace varias semanas ». Pero, en esa misma noticia se cita a Jorge Colberg Toro, secretario general del PPD, afirmando que el comité había quedado disuelto « hace unos meses ». O sea, Acevedo Vilá renunció a un comité disuelto. Uno de los dos miente. Pero, este es el partido de la gran mentira de 1952, sostenida durante 63 años. Ésta de ahora es una mentirita de poca monta.

Un lacayo feliz

Un sector de los colonizados puertorriqueños bate palmas ante la inminente visita de Hillary Clinton a Puerto Rico por menos de 24 horas, para recoger un dinerito para su campaña. Uno de esos ilusos, en su enajenación, ha dicho: «El que Hillary tenga a Puerto Rico en su calendario es importante porque refleja sus prioridades como candidata a la presidencia». Solo la locura que produce la exposición prolongada al coloniaje puede explicar una afirmación tan absurdamente risible como ésta. El pobre hombre se siente tan agradecido de que la Gran Madre Blanca se digne pasar unas pocas horas en " the island ", que se le nubla el poco entendimiento que le queda, y se babea por tomarse una fotito con una mujer que, si llega a ganar, no le veremos aquí ni el pelo durante toda su incumbencia.