La carrera de las ratas

El abuso empresarial sigue «cobrando vidas» en esa rat race del mundo corporativo. Los victimarios de ayer son las víctimas de hoy o de pasado mañana. La escritura está en la pared. El capital no tiene conciencia ni patria. Lo consume todo, y hasta los emporios o imperios económicos se vienen abajo. Es cuestión de tiempo el que la avaricia «rompa el saco». La dureza de corazón, la indiferencia y la mala fe de la explotación del trabajo, tarde o temprano le explota en la cara a los dueños y patronos. Los que les sirven incondicionalmente están sentenciados. El tiempo se encarga de ellos.

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