sábado, 17 de mayo de 2014

Natimuerto

Me sorprendería muchísimo la aprobación del proyecto de ley para que el Gobierno de Puerto Rico pueda renegociar los acuerdos contributivos con las empresas que, a cambio de exenciones, crearían empleos. Había que ser extremadamente ingenuo para creer que esas empresas iban a honrar esos acuerdos. Eso fue una tomadura de pelo desde el principio. La empresa privada pide toda clase de privilegios «para crear empleos» que nunca se materializan. Entonces, cuando se le pide cuentas, ponen todas las excusas bajo el sol para no haber cumplido.

El representante Natal tiene razón en proponer acabar con esta pocavergüenza corporativa, pero dudo que le hagan caso en esta quijotada.

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