domingo, 30 de agosto de 2015

El nuevo cuco

Lo he dicho antes. Hay una clara diferencia entre ser prudente y razonable, y hasta ser un buen padre de familia, y ser miedoso en extremo. El país ha caído en esto último. El jueves pasado a las 8:00 p.m. era evidente que la tormenta «Erika» no pasaría por gran parte del país durante el viernes, como en efecto sucedió. El gobierno suspendió sus labores en todo el país innecesariamente. No podemos dejar de trabajar solo porque llueva algo y sople un vientecito.

Resultado de esta política asustadiza: $17 millones en pérdidas estimadas por el cierre gubernamental de todo un día en el que, en gran parte del país, apenas llovió ni sopló gran cosa el viento.

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