Pronóstico reservado

Cierto es que la elección de Obama representa una esperanza de que Estados Unidos tome, por fin, el rumbo de la decencia interna e internacional. Pero, eso es algo que le compete a su gente, y resulta manifiestamente ridículo que los puertorriqueños sintamos ese "entusiasmo" desbordante por el asunto. Ver a todos esos "pitiyanquis" peregrinar a Washington para sentirse parte de la "nación" en estos momentos es una muestra más de lo patético que resulta creerse que se es otra cosa.

A Obama le deseo que tenga la capacidad y la voluntad de hacer el bien dentro y fuera de las fronteras de su país...que no es el mío. Pero, yo no tengo vela emocional en ese entierro. El día que reconozca la situación colonial de Puerto Rico y haga lo que está a su alcance para terminarla habrá alegría genuina en mi corazón por su elección.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo mejor que podemos hacer

Aprovechados con el aprovechamiento

Lo bueno de Trump