jueves, 18 de septiembre de 2014

Donativo bochornoso

Hay cosas que no se deben tener que explicar, porque, si es necesario, hay algo muy malo en quien lo necesita. Lo ético de un proceder, por ejemplo, sobre todo cuando se ocupa un cargo público. Hacer donativos de fondos públicos a entidades vinculadas a un empleado legislativo de quien realiza los donativos es un ejemplo clarísimo de ello. El argumento legalista de que se otorga el beneficio a una corporación, es decir, a una persona jurídica distinta de la persona natural es, aunque legalmente correcto, éticamente inaceptable e indigno de quien lo hace.

No es de esta manera que se contribuye a una mejor administración pública y a un país donde reine el decoro y la dignidad.

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