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Mostrando entradas de noviembre, 2009

«¿Quién se comió mi...?»

Debo haberme dormido en el vuelo de JetBlue que me llevó a Philadelphia hace poco más de una semana, pues no me dieron ninguno de esos suculentos platos de Sky Caterers, de los que habla la prensa. Tampoco los he probado en viajes anteriores con American Airlines. Así que mi comida se la deben haber dado a otro, excepto que no veo a nadie más comiendo, que no sea papitas o pretzels «zapatús». Este es otro de esos misterios de las aerolíneas, como el de los pilotos que se «distrajeron» y se pasaron por 150 millas del aeropuerto en el que debieron aterrizar.

Cuestión de aprovechar...

No me juzguen mal; me alegra que a Sandro le hayan colocado un corazón y unos pulmones, y que todo parezca ir bien. Pero, debieron aprovechar para también trasplantarle unas cuerdas vocales, pues las suyas - que nunca fueron de buena calidad - le dejaron de funcionar hace mucho tiempo.

Un uno en un hoyo

Un hombre sale en su vehículo en reversa de la entrada de su casa, a las 2:30 a.m., y choca con una toma de agua y un árbol, con tal fuerza que queda atrapado en el vehículo, y su esposa tiene que «rescatarlo» destrozando uno de los cristales con un palo de golf. La policía informa que el hombre no estaba bebido. Tampoco se ha informado que hubiera una emergencia. Amable lector: ¿qué piensa que ocurrió aquí? Pues, lo que usted y yo pensamos es lo que ocurrió, excepto que el hombre se llama Tiger Woods, y primero se tira un 36 en 18 hoyos, antes de que se le condene como a cualquiera de sus vecinos que hubiera hecho algo así.

"To be [there] or not to be..."

He visto la producción de Hamlet que actualmente estelariza Jude Law en Broadway. No hay duda de que el apuesto actor inglés, además de galanura y prestancia - gancho, sobre todo para el público femenino - tiene mucha «tabla». Siguiendo una extraordinaria tradición actoral que incluye nombres como Gielgud, Olivier, Burton, Williamson, Branagh y muchos otros grandes de la escena británica, Law acepta el reto de encarnar al «danés melancólico», y lo supera con gallardía y juventud, dándonos un angry young man contra el Destino que le ha tocado. Las y los que fueron atraídos principalmente por «una cara bonita» se encontraron con un señor actor de singular fuerza interpretativa, haciendo suyo uno de los papeles más difíciles de la dramaturgia universal. Fue un privilegio verlo, y valió con creces el costo del boleto, el frío y la kilométrica fila para entrar al teatro.

Que no somos indios...

Los cines Fine Arts anuncian el «estreno» de la cinta cubana El cuerno de la abundancia , con Jorge Perugorría. La recomiendo; es una buena comedia que vi hace varios meses por Venemovies , el canal de películas con el que Chávez le hace competencia a los americanos, en el cine en español, por supuesto. Así que, de estreno, nada, que aquí se ha virado la tortilla, y la tele le ha ganado al cine.

Ahora sí, ahora no

Cada vez me convenzo más de que lo peor que se puede hacer es hacerle caso a los médicos. Este tirijala con las mamografías - que si se deben hacer antes o después de cierta edad - y con los autoexámenes de los senos - que si son buenos o malos - indica una de dos cosas: o no saben o manipulan a las pacientes con información falsa. Porque, mire usted, eso de que cada seis o siete años cambien de opinión sobre lo que debe hacerse y cuándo, a mí no me presta garantía. Por eso, no creo ni en mi supuesta «diabetes» ni en mi supuesta «hipertensión», enfermedades cuyos parámetros numéricos han experimentado un «sube y baja» similar.

«Ley de Apertura»

Pronostico que la «Ley de Apertura» va a ser una victoria pírrica para los comerciantes groseros y los consumidores desquiciados que la han favorecido. Dudo mucho que la libertad de abrir 24 horas al día vaya a ser aprovechada masivamente, y que haya mucha gente comprando un par de zapatos a las 11:00 p.m. Cuando, con toda seguridad, aumenten los robos a los imbéciles que vayan a los centros comerciales a la medianoche para ahorrarse $5.00 en cualquier chuchería, se verá la inutilidad de la ley. Lo otro es que el país está desempleado y quebrado, y ya se nota una reducción significativa de gente comprando. Si no se tiene dinero por no tener empleo, no importa las rebajas de medianoche o madrugada que se ofrezcan; sólo hay para los gastos esenciales. En cierta forma, entiendo al gobierno: complacen al comercio grande, y las quiebras que seguramente continuarán no se las van a poder achacar a que este gobierno no los ha favorecido.

La estupidez más grande del mundo

Nunca he entendido eso de hacer cosas totalmente inútiles, meramente para figurar en el libro de Guinness. Ahí tienen los 7,000 desocupados que formaron una caravana de vehículos «4x4» aquí. Por lo menos, cuando se hace la paella o la tortilla más grande del mundo, mucha gente la aprovecha. Pero, esto de quemar gasolina viciosamente, para lo único que sirve es para contaminar el ambiente y contribuir significativamente al calentamiento global.

El fenómeno Palin

Una de las mejores pruebas de la imbecilidad de los que algunos llaman «los conciudadanos del Norte» es la continuada fascinación del público americano con Sarah Palin, a non-entity, if there ever was one. La mujer es atractiva, pero, por lo demás, es «un cero a la izquierda». Continuar prestándole atención es, francamente, indicativo del desquicie colectivo que produce tantas otras muestras de locura que recogen los titulares de los medios informativos de ese país. Cualquier persona que crea que Palin tiene algo que decir que deba ser tomado en cuenta está más enajenado que ella.

Son los mismos.

El grupito de economistas formado por Fortuño para «asesorarse» podría llamarse The Usual Suspects. Edwin Irizarry Mora, José Alameda y Francisco Catalá no aparecen ni por los centros espiritistas. En vez, lo que hay son «economistas a sueldo o por alquiler», cuyas recomendaciones serán, seguramente, del agrado del «Príncipe» de turno del Palacio de Santa Catalina. Así se hace que se hace...

Como pez...fuera del agua

Poco más de un año después de su proeza en Beijing, Michael Phelps se ha convertido en un nadador menos que mediocre en Estocolmo. El bajón que ha experimentado ha sido tan sorprendente como su apoteosis el año pasado. Algunos se lo achacan a que ha vuelto a nadar con una trusa regular, en vez de con las de material especial, que pronto estarán prohibidas para competir. Pero, he vivido demasiado para tragarme esa explicación. Aquí debe haber otra cosa. Quizá algo relacionado con la foto que hace unos meses recorrió el planeta...

"Not my Daddy"

Dice Daddy Yankee que está estudiando música, con especialidad en «teclados». Que una vez estudió en una Escuela Libre de Música, pero se había «retirado». Puede ser, pero yo me inclino a pensar que lo «colgaron». Curiosamente, el joven no dice el nombre de la institución de la que se va a «graduar». Me suena que está tomando clases privadas; dudo que lo hayan aceptado en el Conservatorio. En fin, esperemos que lo aprendido le sirva para hacer música de verdad.

Ni regalado

Al Tren Urbano le ha pasado lo que a esos negocios que venden su mercancía a sobreprecio: terminan rebajándola a mitad de precio. El problema es que, aunque lo pongan a tres pesetas, no es mucha más la gente que se va a montar porque, sencillamente, su ruta es demasiado corta y limitada. El Tren, como se concibió, fue una mala idea desde el principio, y seguirá siendo un fracaso, aunque lo pongan a cinco chavos.

Un gobierno más desastroso que el nuestro

Siempre intuí que la Guerra de Corea había sido una mala idea. Ahora lo confirmo, al enterarme de que Corea del Sur ha permitido que una doña tomara la parte escrita del examen de conducir 950 veces...no digamos aprobarla . Si hubo que pelear para salvar a Corea del Sur de la «barbarie» del comunismo de los del Norte, el conflicto, claramente, no valió la pena, pues ha desembocado en un gobierno así de estúpido. Estoy seguro de que los comunistas - que son personas muy formales y serias - no permitirían un disparate como éste.

¡No contaban con su generosidad!

El regalo de 17 cuerdas a los residentes de Villas del Sol, por parte del doctor Ibarra, es un gesto extraordinario que debe destacarse y, sobre todo, emularse. Hay mucha gente que tiene bienes de todas clases, que lo único que producen es la satisfacción íntima de la avaricia. Esas personas podrían ceder o donar dichos bienes a individuos o entidades necesitadas y no se afectaría su bienestar y el de los suyos en modo alguno. Tener tanto, cuando hay quien no tiene, es una inequidad que resulta en una iniquidad. Es la hora de la generosidad y la solidaridad. El doctor Ibarra ha aplicado el tratamiento correcto a la condición del desamparo inminente. ¡Híjole!

Pitirre portoricensis

Se sigue demostrando que el Gobierno de Estados Unidos se resiste por todos los medios a «jugar limpiamente» en el caso de Vieques. Los científicos puertorriqueños fueron a Washington y le metieron un dedo en un ojo a los burócratas federales que han hecho estudios de encargo para evitar asumir la responsabilidad por el desastre ambiental y de salud pública dejado por la Marina. Los americanos, que siempre piensan que somos aborígenes en taparrabos, tuvieron que aceptar su chapuza, ante la prueba contundente de nuestros hombres de ciencia. Cada guaraguao tiene su pitirre.

"More thought, less prayer"

La tragedia mayor de Fort Hood no es la matanza ocurrida, sino que el imperio sea tan insensible que siga empeñado en permanecer en Afganistán e Irak, a costa de la sangre y la salud mental de su gente joven. Todo ese lloriqueo es una hipocresía monumental, pues no están dispuestos a detener la matanza que son esas guerras de ocupación. Ni Obama, con todas sus cualidades personales, ha sido capaz de rectificar hasta ahora. A punto de cumplir su primer año como Comandante en Jefe, luce preso de fanfarronadas que frases de macho bullshit como These colors don't run! encapsulan. En vez de repetir que our thoughts and prayers are with the families , lo que debe hacer es pensar bien lo que continúa haciendo, para que no haya que orar por más soldados muertos.

Crónica de una quiebra anunciada

Nunca he estado a favor de que se coloquen tantos «huevos» en la «canasta» del turismo. Lo he dicho antes: el turismo es una actividad demasiado cambiante y volátil; es cuestión de modas y gustos, y resulta muy frágil para ser una base sólida para la economía de un país. Seguir construyendo hoteles de lujo, en los que todo costará «un ojo de la cara», en momentos en que la economía mundial está en el piso, es un desacierto de marca mayor. No habrá suficientes turistas con suficiente dinero para mantenerlos. Al igual que ocurre con todas esas quiebras comerciales de negocios ubicados en centros comerciales, porque «no entran ni las moscas», eso mismo les pasará a estas hospederías.

¡Qué hipotecas!

Poniendo por delante la presunción de inocencia - que debería llamarse de no culpabilidad - cuando menos, resulta embarazoso para ciertos círculos económicos y sociales que gente adinerada y con apellidos conocidos sea imputada de fraudes como los de la banca hipotecaria. Esos «dueños del país», tan admirados y celebrados como los salvadores de la patria, no se conforman con ganarse una fuerte suma vendiendo casas y condominios a precios exorbitantes, sino que hacen trampa, para ganar más. ¡Qué lindo ejemplo de empresarismo!

Quiebras a granel

La quiebra de CIT Group es una señal más de la quiebra del capitalismo americano, que subsiste a base de las ayudas gubernamentales. El viejo dicho " the bigger they are, the harder they fall" se sigue validando: el gigantismo empresarial llegó a un punto en que colapsó por su propio sobrepeso. Ni con los $2.3 billones que Obama le suplió a esta empresa pudo mantenerse solvente. A lo mejor esta gente va a tener que convertirse en una microempresa o una «pymes», a ver si así saca los pies del plato...

¡Sálvese quien pueda!

Hace muchos años, un general americano en la guerra de Vietnam - de cuyo nombre no me quiero acordar - dijo que «para salvar la aldea, hay que destruirla». Ahora, con su pinta de boy scout , Luis Fortuño nos dice, henchido de orgullo: «Hemos salvado la casa.» En ambos casos la ceguera ideológica y el empecinamiento en una metodología «justifican» unos medios tremebundos para lograr unos objetivos que podrían ser loables. Parafraseando al entonces juez asociado Díaz Cruz: «Estamos usando un tanque para 'salvar' al coquí.»

¡Darwin, mira esto!

Millones de años de evolución y miles de años de civilización desembocaron ayer en el Festival Canino de Halloween... y no digo más, por consideración de algunos amigos de este espacio...