Entradas

El miedo a la libertad

 La cobardía boricua ante la posibilidad de libertad política se manifiesta en estos días, por un mero borrador de documento que propone que el presidente de Estados Unidos inicie un proceso para conceder la independencia a Puerto Rico. Los que llevan el coloniaje en la sangre empezaron por dudar de la existencia del documento. Luego se dijo que era obra de una sola persona, a quien burlonamente se refirieron como <<Cuca Gómez >>.  Pero, ahora resulta que el documento existe y está refrendado por una decena de puertorriqueños distinguidos que reclama a Washington el fin de nuestra indignidad política. Solo en la degeneración que produce la aceptación de la colonia un reclamo libertario de cualquier clase puede ser motivo de burla y menosprecio.  Quienes se aferran a la indignidad de su patria merecen su círculo particular en el infierno y el olvido eterno de la Historia.

El comediante y el payaso

 La fechoría más reciente de Trump - su emboscada del presidente de Ucrania en la Casa Blanca - es otra bajeza inédita en la ya historia tragicómica de Estados Unidos. Sorprende la tolerancia del pueblo estadounidense ante un comportamiento claramente demencial, bochornoso y peligroso. O quizá no. Quizá el pueblo aplaude y respalda ese proceder; o peor aun, le es indiferente. Y en su arrogancia colectiva de creerse el mejor país en la historia de la humanidad, cualquier cosa que hagan esrá bien. Ahí tiene Ucrania y el resto del planeta.

El ladrillazo dorado

  Los yanquis - que saben mucho y según ellos más que el resto del planeta - suelen decir Be careful what you wish for, y tienen sobrada razón. Lo que mucho se desea, con frecuencia, resulta ser una decepción o tener consecuencias muy negativas. Así es la vida. Y lo que le ha pasado a muchos emigrantes, con papeles o sin ellos, a Estados Unidos en  estos días es prueba de ello. En el desierto de sus carencias o de la tentación de una vida mejor vieron el espejismo de un American Dream casi siempre falso y ahora convertido en pesadilla. El yelllow brick road es una fantasía y al otro extremo del arcoiris lo que hay es la bruja del racismo y la xenofobia ahora con esteroides trumpianos. No puede pasar inavertida la ironía de que quienes salieron huyendo de la supuesta «tiranía» de Maduro ahora son víctimas de la devastadora tiranía de Trump. Su ídolo americano no solo tenía los pies de barro, sino que se les convirtió en un energúmeno colosal con furia despiadada en su contra. E...

El Musk de aquí

  Se dice que lo malo es lo que se pega, y lo que ocurre en estos momentos en Puerto Rico y en otras partes de «Nuestra América», así nombrada por Martí, es ejemplo de ello. Aquí, copiando el modelo de Musk, se ha elevado al Secretario de la Gobernación a nivel de funcionario con facultades omnímodas a la usanza del régimen del imperio español. Si a eso se le añaden las que ostenta su mujer como Secretaria de Estado «agrandada», tenemos una pareja no electa decidiendo sobre vida y hacienda al más alto nivel. Lo peor es que todo ello sucede en un clima de impunidad, pues se trata de una persona que, por decir poco, ha demostrado tener malos cascos en su intimidad y fuera de ella, protagonizando incidentes que han requerido la intervención de las autoridades, que solo la indulgencia oficial ha evitado que pase a mayores consecuencias. Y ahí radica el peligro para la buena gobernanza del país. La sumisión de los poderes públicos ante esta delegación de autoridad ultra vires  soca...

Lo bueno de Trump

  El viejo dicho de que «no hay mal que por bien no venga» se cumple con el gran mal de Trump y lo bueno que ha traído. Al quitarle la careta al Imperio y revelar  lo que el país es en el tuétano de sus huesos, ya no le queda duda a nadie  de lo que ha sido, es y será USA dentro y fuera de sus fronteras. Se acabaron los disimulos y las hipocresías. No hay alianzas ni amistades con nadie. Como no se puede esperar nada bueno, cada cual tiene que velar por lo suyo, sin estar confiando en la «protección» de los americanos. No hay dinero ni voluntad de ayudar a los demás, individual o colectivamente. Por lo tanto, la orden del día es la del esfuerzo propio y ayuda mutua comp parte de grupos de individuos y naciones, poniendo la mayor distancia posible de Estados Unidos. Lo mejor que se puede hacer es dejar tranquilo a ese país; no ir allá ni tener mucho que ver con su vida. Ese es un país de gente blanca que habla inglés, que quiere permanecer así y le molesta la gente oscura ...

La era de China

  Los que sabían lo venían diciendo: China se convertiría en la principal potencia económica del planeta. Calladamente trabajaba para eso, y ahora, en medio del maremagnum causado por Trump en todo el mundo, se ha destapado completamente la primacía china en este mundo nuevo parido con los forceps del demente en la Casa Blanca .  La superioridad china se manifiesta en dos vertientes: la tecnológica y la política en la escena internacional. A modo de ejemplo, China ha revolucionado el transporte urbano por aire, carretera y rieles, con unos desarrollos que lucen sacados de novelas o películas de cienca ficción. Ya no habrá marcha atrás; la maltrecha Detroit no puede competir con el ingenio chino que ha hecho realidad lo inimaginable. El futuro llegó y cogió dormidos a los arrogantes del Norte. En el tablero internacional, mientras Trump se enemista con todo el mundo, China establece relaciones cordiales y mutuamente beneficiosas con el resto del mundo. BRICS crece aceleradament...

La hora de parar la dictadura imperial

El mundo contempla perplejo la rápida transformación de Estados Unidos en una dictadura. Todos aquellos que pensaron que esto no era posible han muerto de desengaño. Si bien hay algo de resistencia en ese país, su tan cacareado rule of law se ha hecho sal y agua, demostrando con ello que la adhesión de los estadounidenses a sus supuestos postulados gubernamentales era de la boca para afuera, rindiéndolos muy fácilmente ante el  push comes to shove de un osado fascista. Y esa osadía no conoce límites ni internos ni externos, pues con singular desparpajo ese dictador anuncia sus intenciones imperialistas de conquista e injerencia a la trágala en los asuntos de otros países, desdibujando geografías y repartiendo a su antojo a gente de otras latitudes y longitudes. Ante esta barbarie moderna, su país se muestra pasivo y sumiso, sin contrapeso de consideración, y otros gobiernos lucen aterrados y tratan de aplacar su ira con acomodos y concesiones. Ya vimos que eso no funcionó ante...