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Un lamento borincano equivocado

El principal periódico del país -- que no es decir gran cosa -- pía como el proverbial pollito, ante la «caída del cielo» de la emigración de puertorriqueños a Estados Unidos, tildándola de poco menos que apocalíptica. Yo, francamente, no la veo del todo mal. Con el calor endemoniado de estos días, mientras menos gente en un país sobrepoblado como el nuestro, mucho mejor. Y si, como se dice, mucha de esa gente se lleva sus perros, mayor es la ganancia...

¡Jesús!

Con todos los problemas actuales de la Iglesia Católica en Puerto Rico referentes a la pederastia en su clero, lo menos que necesita es una controversia ambiental. La denuncia de que árboles aledaños al Colegio San Ignacio fueron talados impropiamente por orden de dicha institución no le hace bien a la ya maltrecha imagen de la Iglesia. Aunque es posible que todo esté en orden, la renuencia inicial a dar explicaciones, y el referido a personal que no está disponible para aclarar el asunto, crea la sospecha fundada de que algo no anda bien, y que se trata de un ejercicio de prepotencia de un enclave de privilegios económicos y sociales. Esperemos que este crimen ambiental no se deba a la Compañía de Jesús, gente muy esclarecida en la formación de juventudes.

Con apego a la verdad

El Arzobispo de San Juan -- a quien hay que reconocerle méritos que trascienden su religiosidad -- tiene el deber moral de explicarse mejor, en lo que respecta a la admisión de «errores» cometidos en el manejo de la Iglesia Católica en Puerto Rico de las denuncias de pedofilia por parte del clero. No es momento de «hablar en lenguas» o con equívocos. Si, por un lado, él le asegura al país que no ha habido encubrimiento, pues él ha expulsado 32 sacerdotes pedófilos en 14 años, ¿cuáles son los errores que se han cometido? ¿Es que han sido muchos más los ofensores sexuales y nada se ha hecho? Cuando se predica la moral -- sobre todo la religiosa -- no hay margen para la ambigüedad o la ambivalencia. El país merece conocer en todos sus detalles la delincuencia sexual clerical, y lo que se ha hecho y no se ha hecho al respecto. Procede que esta vez sea el confesor quien «diga los pecados», para que se vea que hay «propósito de enmienda». Cúmplase la penitencia.

«♪Una furtiva lagrima...♪»

Confieso que no me gusta la ópera. Admiro las voces que la cantan, y aprecio una que otra aria, pero el resto no lo entiendo, y me parece una mala idea «cantar» diálogos en prosa faltos de eufonía, por supuesto. Es la misma razón por la cual no me gustan  Evita  ni  Jesus Christ Superstar , pretendidas «óperas» de la música popular. La música cantada se tiene que escuchar de manera armoniosa y agradable, letra y música . Dicho esto, la quiebra inminente de la Ópera de Nueva York no me sorprende. Basta saber que la obra en cartelera es una ópera basada en la vida de Anna Nicole Smith, la vulgar cazafortunas que alcanzó cierta notoriedad hace unos años con su proceder extravagante. Cuando supe de su estreno, me pareció que era una mala idea. Ahora veo que es el «canto de cisne» de la New York City Opera...

[Licencia] para un sueño

Las contradicciones entre la colonia y la metrópoli son constantes y en todo. La iniciativa de concederle licencia de conductor a los indocumentados se basó, en buena parte, en que ello les permitirá transportarse legítimamente a sus empleos. Pero, ahora, los que mandan de verdad en nuestro país andan por ahí gestionando un compromiso formal de los patronos privados para no emplear a los indocumentados. Así que, como pinta la cosa, la licencia les servirá para pasear...

Una temprana decepción

La Acaldesa de San Juan no las tiene todas consigo. De hecho, nunca las ha tenido, pues, desde el comienzo de su gestión, ha pasado mucho trabajo en el reclutamiento y la retención de su equipo gerencial. O no sabe escoger a su gente, o tiene exigencias o expectativas irrazonables sobre su desempeño. Pero, es el caso que, en apenas ocho o nueve meses de incumbencia, ha habido demasiados cambios de personal, por razones que nunca han estado del todo claras, aunque ella se ha ocupado de insinuar que esas personas no han dado la talla en sus puestos, siendo los más recientes el de Obras Públicas y el de Desarrollo Económico. Puede ser, pero hace tiempo que ha surgido la sospecha de que quien no da la talla es ella. De que, tras prometer «villas y castillas», lo que ofrece no llega a «aldeas y casitas»...

Una banca rota

Que haya que legislar para obligar a los bancos que reposeen propiedades con piscinas a que las vacíen y eviten que se llenen nuevamente, además de darle mantenimiento a sus alrededores, como una medida de sanidad pública ante los brotes de influenza y otras enfermedades muy contagiosas que padecemos pone de manifiesto la enorme irresponsabilidad corporativa y cívica de nuestras instituciones financieras. Dicho sea de paso, los dueños anteriores de las propiedades tienen también su cuota de responsabilidad, por haberlas dejado en esas condiciones, y no haber tomado unas provisiones mínimas al respecto. Se trata de una situación perfectamente previsible tanto para los dueños como para los bancos. La acumulación del inventario de propiedades desocupadas en estas condiciones en los últimos tres años debió alertar a las autoridades sobre la segura ocurrencia de esta crisis. Solo la actitud obsequiosa y sumisa ante los grandes intereses económicos -- de los cuales la banca es [in]digna re...