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Una postulación a destiempo

Aunque, como muchos, veo con simpatía la presidencia de Obama, me parece francamente absurda su postulación para el Premio Nobel de la Paz. Sobre todo, si continúa resbalando ante las exigencias de los militarotes del Pentágono para prolongar la presencia de sus tropas en Irak y Afganistán. Este afán de «canonizar» a la gente antes de tiempo sólo lleva a que se haga el ridículo, cuando su desempeño luego es decepcionante. Así que vamos a esperar un tiempito, a ver si Obama se sobrepone al military- industrial complex denunciado hace más de medio siglo por Eisenhower, y se hace merecedor de ese premio.

¡Será bruto!

Para los que no sepan lo que es un death wish o, en boricua, «ganas de joderse», ahí tienen el caso de Alex Rodríguez. No contento con admitir que usó esteroides, y luego implicar a su primo como su suplidor y el individuo que le inyectaba las sustancias, en estos días, luego de un partido de exhibición, cogió pon con el primo, a quien le han prohibido que siquiera se acerque a los parques donde juegue Alex. Si esto sigue así, al próximo que le van a prohibir acercarse a los parques es al propio Alex.

Panorama sobre el puente

Nuevamente, este domingo, el Puente Teodoro Moscoso va a servir para algo, cuando se celebre la carrera de 10,000 metros sobre su superficie. El resto del tiempo, es casi un elefante blanco - quizá por eso es que los atletas africanos dominan la carrera - a menos que uno vaya con prisa al aeropuerto. Nunca he entendido de dónde se sacan esas cifras astronómicas de autos que lo transitan diariamente, pues yo he pasado bien temprano por la mañana y a la hora de salida del trabajo y se podría correr la carrera del domingo, de los pocos autos que transitan a esas horas de "máxima congestión." Como pregunté hace algún tiempo, ¿por qué debe una vía pública anunciarse y patrocinar eventos? Bastará su utilidad manifiesta, para que se la use razonablemente. Pero, parece que el coronel Acosta no tenía quien le escribiera, y lo pusieron al mando de un puente desierto, razón por la cual él celebra estas carreras, para no sentirse tan solo.

"Ladrón que roba a ladrón..."

Hombre, me parece que hay que reconocer que los rateros en los supermercados tienen buen gusto y, a la vez, son muy pulcros. Eso de llevarse artículos de aseo personal tiene que ser, cuando menos, un "atenuante" de la pena que se le imponga. Lo del hurto famélico no sería aplicable porque camarones con whisky no es precisamente arroz con corned beef , algo más cónsono con "estar en las malas." No obstante, se ve que la crisis económica ha golpeado a todos, los que bebían y comían bueno, y los que aspiran a hacerlo.

"Cuando (no) se quiere de veras..."

No debería decirlo...pero se los dije: la Ingrid se las trae. El marido se queja de la "frialdad" de su mujer al salir del cautiverio. El que, además, se esmeró en luchar para sacarla de la selva, no ha merecido ni un cariñito. Alguien dirá que es que ella estaba deprimida, casi moribunda por la crueldad de las FARC. Pero, la tristeza se le pasó rapidito, y ahora le sobra calor en Miami Beach, tanto que anda bien ligerita de ropa, como se pudo ver en la foto publicada hace poco. ¿Qué dirán el Papa y todos esos jefes de estado que le dieron audiencia y tribuna para que predicara la moral...ahora en bikini?

"Cuesta abajo"

Tengo mis serias dudas acerca de cuán recomendable puede ser utilizar el tango para aliviar la enfermedad de Parkinson. Si bien el ejercicio es saludable - no digamos abrazar a una "mina" como la que aparece en la foto del periódico - los pasos del tango son endemoniadamente complicados para los que están bien de salud, cómo no lo serán para estos enfermos aquejados por el temblor y las dificultades motoras. Bastará enredarse con las piernas de la pareja de baile, y ahí acabará todo. Bueno, pero "lo bailao nadie me lo quita", dicen por ahí...

Montar en cólera

En la versión fílmica de la novela homónima El amor en los tiempos del cólera, a media hora de haber comenzado, se escucha como música de fondo en una escena la danza Sara , que todo buen puertorriqueño sabe es de la autoría de Angel Mislán. Sorprende su uso para ambientar dicha escena en la Colombia de fin de siglo XIX. Más sorprende y mortifica que en los créditos de la cinta no aparezca el autor de la pieza. El desconocimiento de las cosas nuestras es general, tanto en América del Norte como en la del Sur. Esta colonia, al margen de las corrientes culturales e históricas, por razón del aislamiento y subordinación que padece, queda desestimada en ésta y en muchas otras cosas. Y eso sí es motivo de cólera.